Las maquetas cerámicas de Colima

Las maquetas cerámicas de Colima

Artículo publicado en “Las representaciones de arquitectura en la arqueología de América”, volúmen I (Mesoamérica), pps. 103 – 112, ISBN 968-58-0295-5, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), México, 1982.

El Occidente de México es sin duda la región de Mesoamérica que más maquetas cerámicas produjeron, a excepción de las realizadas con moldes en la época Mexica. En este mismo libro se incluyen trabajos sobre otras regiones de esa misma zona, tal como Nayarit y Guerrero (Mezcala), mostrando la variedad y heterogeneidad de los modelos producidos.

En estas cortas notas quisiéramos reseñar alguna piezas de cerámica, no muchas por cierto, que provienen justamente del estado de Colima. Esta región —poco conocida en cuanto a su arqueología, aunque sus piezas llenan las colecciones de museos y particulares—, produjo algunas maquetas de cabañas y construcciones.

Las únicas piezas de este tipo que conocemos por publicaciones a la fecha, son las que publicó Miguel Messmacher hace varios años en la Guía oficial del Museo de Colima (Messmacher 1965:18) aunque es poco lo que dice de ellas. En ese corto trabajo nos presenta una fotografía en la que se aprecia una construcción compuesta por un basamento alto, elevado sobre cuatro patas y un templo superior. Este último con su propio basamento, escalera frontal, muros laterales y posterior y techo a cuatro aguas posiblemente de madera y paja. Varias figuritas sólidas conforman la composición. Es evidente en ellas las influen­cias de las maquetas y conjuntos de Nayarit.

La segunda figura que reproducimos es una cabaña circular, con puerta cuadrada y techo cupular con una agarradera superior. Es una “tapadera” del Complejo Ortices en su segunda fase, la actualmente conocida como Complejo Comalá.

El tercer tipo de maquetas es similar en cuanto a forma, a la anterior, aunque en realidad está formado por dos tapaderas unidas por uno de sus lados, lo que definitivamente le quita su posible función original. El grupo muestra dos viviendas simples con puertas y techos a dos aguas con pastillajes sobre ellos.

En ese mismo museo existen otras tres figuras similares a la anterior, ya que son simples casitas con techos sin decorar, cuya única ornamentación es la elevación de los extremos laterales del techo. Ninguna de las piezas analizadas anteriormente, a excepción de la primera, posee piso. Todas éstas deben proceder cronológicamente del mismo Complejo Comalá.

En realidad existen muchas más piezas de estos tipos en colecciones de todo el país, e incluso hemos podido estudiar algunas. Por ejemplo quisiéramos describir algunas que también se encuentran dentro de ese gran tipo de la “tapadera”. De las provenientes de la primera época presentamos dos, y ambas nos muestran chozas de paredes cilíndricas, puerta rectangular y un animal pequeño en la parte superior. Particularmente nos dice Schondube (1975:160) al respecto que “existe un tipo de tapadera especial que carece de soportes y tiene la forma general de una pequeña choza circular con techo cupuliforme y un vano o puerta. Esta tapadera, claro está, es totalmente diferente a la que aparece en el complejo siguiente, que casi siempre tiene soportes y es zoomorfa”.

Justamente del período siguiente, es decir del Complejo Colima, publicamos la foto de una de estas piezas pero cuya diferencia con las anteriores radica en ser simplemente semiesférica y con pequeñas protuberancias sobre todo su cuerpo. Posee tres patas altas.

Además de éstas presentamos otras dos piezas, difíciles de identificar, ya que solamente poseemos sus fotografías, al igual que de las anteriores, y que nos muestran: la primera un recipiente cilíndrico y bajo con una prolongación lateral y que tiene sobre su cara superior tres pequeñas casitas con basamento. El conjunto es pobre formalmente pero simpático y alegre en su composición. La otra pieza es piramidal, de base cuadrada y posee una puerta alta en una de sus caras. Es interesante observar las grandes similitudes con piezas idénticas provenientes de la sierra ecuatoriana (Schávelzon 1981).

En función de lo anterior, vemos que por lo general los tipos son simples, con poca variedad, quizás limitados a sólo dos: las chozas circulares o rectangulares y las construcciones sobre basamentos, techos a dos o cuatro aguas, paredes rectas, una puerta y a veces escalera frontal. Quizás estos dos tipos correspondan justamente a la arquitectura doméstica y a la templaría o de élite de esa región.

Dentro de las construcciones más complejas de esta región, se encuentran algunas piezas notables. No sabemos si porque debido a alguna razón que desconocemos conjugan influencias de Nayarit, o porque fueron comunes aunque nosotros en la actualidad sólo hemos podido hallar unos pocos ejemplos. Tres de éstas provienen de una colección privada, de José A. Ancira en Guadalajara, Jalisco, y nos fueron facilitadas las fotografías por intermedio del Centro Regional de Occidente del INAH.

La primera pieza que queremos describir está catalogada por esa institución con el número 01834 y nos muestra un edificio alto (14 cm) de tres pisos, reduciendo el ancho hacia la parte superior. Posee varias puertas en cada nivel, un remate cónico y unos pastillajes en los ángulos. La pieza es sin duda muy simple, pero muestra un tipo de arquitectura compleja y de difícil construcción, la que quizá existió en algún lugar y momento determinado, pero ya imposible de determinar.

Otros dos ejemplos, casi idénticos entre sí, lo componen dos piezas provenientes de la misma colección (núm. 01606 y 01607) las que muestran una pla­taforma elevada, con escalera frontal y banda de ornamentos sinusoidales, Sobre esta plataforma hay otra sostenida también por columnas cilíndricas y un templo o edificio superior. Esta construcción es accesible por medio de una escalera al frente. En el piso delante del templo y recostada, se encuentran una figura humana con un círculo marcado sobre el pecho (¿sacrificio?). En la primera plataforma se encuentra también, en cada uno de los ángulos, cuatro pequeños remates en forma de cabañas de techo cónico. Es interesante porque ambas piezas son casi idénticas entre sí y muestran un tipo de edificio que hasta la fecha es casi único en Mesoamérica. Algo aproximado a ellas es la compleja construcción proveniente de Nayarit que han publicado Gendrop y Heyden (1975).

Dos diferentes "tapaderas" que muestran cabañas o viviendas simples.

Dos diferentes “tapaderas” que muestran cabañas o viviendas simples.

Otro ejemplo de representación simple de vivienda.

Otro ejemplo de representación simple de vivienda.

Otro ejemplo de representación simple de vivienda.

Otro ejemplo de representación simple de vivienda.

Otra variación de maqueta de Colima: con una construcción sobre basamento y escalinata.

Otra variación de maqueta de Colima: con una construcción sobre basamento y escalinata.

Las maquetas cerámicas de Colima

Otra variación de maqueta de Colima: con tres pequeñas casitas.

Otra variante de cabaña acupulada.

Otra variante de cabaña acupulada.

Otra variante de cabaña doble tipo "tapadera"

Otra variante de cabaña doble tipo “tapadera”

Las maquetas cerámicas de Colima

Tres complejas construcciones de varios pisos. Nótese la figura acostada frente a las puertas de las maquetas superiores.

Tres complejas construcciones de varios pisos. Nótese la figura acostada frente a las puertas de las maquetas superiores.

Las maquetas cerámicas de Colima

Otras variantes de maquetas de la región con tipos de viviendas populares

Otras variedades de maquetas de la región con tipos de viviendas populares.

Otras variedades de maquetas de la región con tipos de viviendas populares.

 

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