Trabajos de rescate de Arqueología y Arquitectura en las costas del Paraná: una mirada al patrimonio territorial.

Artículo, con la co-auotría de Daniel Schávelzon, Ana Igareta y Guillermo Paez, presentado en el XII Jornadas Internacionales sobre las Misiones Jesuíticas, “Interacciones Y Sentidos De La Conversión”, Simposio 5 – Arquitectura, Espacio y Población.

Resumen

Las obras de la represa de Yacyretá inundaron o van a inundar grandes extensiones de terrenos en las costas de Paraguay y Argentina. Con el objeto de mitigar dichas acciones se hacen trabajos de rescate dentro de las cotas de inundación establecidas. En esta ocasión se hicieron excavaciones y estudios en sitios que van a quedar sumergidos o afectados por la cercanía del agua, que cubren diferentes cronologías. En este caso se analizan con especial interés los espacios jesuíticos: presentamos las observaciones hechas, los resultados obtenidos y los fracasos posibles de evitar en nuevas experiencias de este tipo en las que es necesaria una mirada territorial y de los asentamientos, no que primen las acciones puntuales sobre lugares predeterminados por la historiografía.

Introducción

En los primeros años de la década de 1980 se iniciaron las obras de construcción de la Represa Hidroeléctrica Yacyretá –deformación del término guaraní Jasyretâ- cuyo lago artificial se extiende entre territorios del noreste de la República Argentina (provincia de Corrientes) y del sur la República del Paraguay (departamento de Misiones). Se estima que para dentro de una década, una vez concluidas las obras, el nivel del lago se elevará 21 m por sobre su nivel original, alcanzando la cota 83 msnm y cubrirá una extensión de 1600 km2. Actualmente, los terrenos inundados son aquellos ubicados por debajo de la cota 76 msnm [1].

La construcción del dique y la progresiva inundación de los territorios aledaños impactaron de modo significativo en la región, siendo bien conocidas las alteraciones que produjeron a nivel ecológico y ambiental, así como lo son también los conflictos derivados del traslado y relocalización compulsiva de las más de 4.0000 personas que habitaban la zona afectada. Menos atención ha recibido el impacto que las obras y la suba del nivel de las aguas generaron en el patrimonio cultural de la región, el cual incluye tanto numerosos sitios asignables a diversos momentos y culturas prehistóricos como restos arquitectónicos y mobiliares cuya antigüedad se extiende desde momentos coloniales tempranos hasta fines del siglo XIX.

Cabe señalar que los restos ubicados dentro de los límites de la actual República del Paraguay -país con mayor cantidad de kilómetros cuadrados inundados tanto en lo que respecta a su superficie continental como a la de las islas del estuario norte del sistema fluvial del Río Paraná-, son aquellos que menos atención han recibido por parte de los arqueólogos. Tal hecho resulta preocupante tanto en función de la potencial destrucción por acción de las aguas de sitios aún no identificados, como del riesgo en que se encuentran instalaciones de reconocido valor arqueológico y arquitectónico, como la Iglesia de San Cosme y Damián y su conjunto (Departamento de Itapúa).

Si bien entre los años 1993 y 1994 se desarrolló en la región un primer trabajo de intervención arqueológica destinado a obtener información acerca de los restos que se verían afectados por la obra y la mencionada suba de las aguas [2], es posible afirmar que no existió una acción integral y coordinada en tal sentido, que permitiera identificar y reconocer la magnitud del patrimonio implicado y/o que posibilitara el desarrollo de acciones intensivas de análisis y conservación del mismo a largo plazo. En cambio, se trató de una acción expeditiva de prospección, sondo y rescate de materiales, que virtualmente no tuvo en cuenta el componente histórico del registro y sólo consideró elementos mobiliares, sin abordar el análisis de restos arquitectónicos de ningún tipo.

En el año 2006 el equipo del CAU fue convocado por la EBY – Paraguay para llevar adelante una nueva instancia de trabajo de campo, orientada a prospectar el área de influencia inmediata de la Represa entre las cotas 76 mnsm y 78 msnm. Si bien las tareas solicitadas fueron nuevamente acotadas al registro y rescate de materiales puntuales, el desarrollo de las mismas incluyó en esta oportunidad el relevamiento de cuatro sitios de relevancia histórica, dos de los cuales presentaron características que permitieron identificarlos como evidencia de la presencia en la región de la Orden de Jesús.

A continuación detallaremos las alternativas del trabajo realizado, señalando las particularidades que revistió el mismo y proponiendo posibles vías para superar a futuro las dificultades encontradas en el curso del mismo.

Particularidades del trabajo desarrollado

Las condiciones bajo las cuales la EBY-Paraguay encomendó al equipo de trabajo de arqueológico el desarrollo de las tareas en cuestión influyeron de modo significativo en el resultado obtenido, motivo por el cual consideramos pertinente mencionarlas.

En primer lugar, existieron dificultades en el acceso a la documentación que detallaba el trabajo realizado y los resultados obtenidos en el curso de intervenciones arqueológicas previas, siendo el antes mencionado Proyecto de Investigaciones … (ver nota a pie de página n° 4) el único texto de tales características que nos fuera entregado al momento de iniciar las tareas, sin que –hasta donde pudimos indagar-, existieran otras  publicaciones especializadas o de difusión derivadas del mismo o que diera cuenta de otras intervenciones sistemáticas.

La falta de dicha información dificultó el desarrollo de la nueva intervención, al no permitir identificar las áreas previamente intervenidas y/o las posibles alteraciones que dichas acciones generaron sobre el registro de las mismas. Con el tiempo hemos visto en diversos libros, tanto editado por la propia EBY como por terceros, que sí ha habido arqueólogos trabajando en esos lugares e incluso haciendo hallazgos significativos.

En segundo lugar, cabe mencionar que los sitios en que se desarrolló la intervención fueron seleccionados por la EBY y presentados al equipo arqueológico en un documento denominado Términos de Referencia [3], en el cual se explicitaba la ubicación de cada uno de ellos y el motivo por el cual habían sido incluidos en dicha selección. El conjunto de sitios señalados por el documentos -cuatro de ellos en superficie continental y un quinto en terrenos insulares- fueron los denominados Resquin Cué, campo de batalla de Tacuary, área de médanos de la Isla Yacyretá, Marcelina Cué y Casa Ñata (casco histórico de la ciudad de Encarnación), estando ubicados en su totalidad en el Departamento de Itapúa. A estos se agregaría a posteriori y a pedido del equipo arqueológico, un sexto sitio identificado como Centurión Cué, localizado en el mismo departamento.

De acuerdo a lo expresado en los TdR, la elección de dichos emplazamientos como sitos de interés derivaba de la posibilidad de que allí se hubieran “… librado batallas del ejército paraguayo”. Sin pretender cuestionar el criterio que primó al momento de ser elaborados los mencionados TdR cabe señalar que, dada la enorme riqueza cultural de la región y el relativo desconocimiento de las características del registro material allí presente, resultó poco operativo acotar las posibilidades de una intervención arqueológica a un único conjunto de eventos históricos. Buena prueba de ello resulta el hecho de que el registro recuperado en el total de los sitios trabajados permitió identificar un posible taller de producción lítica preguaranítico (en la Isla Yacyretá), un contexto doméstico de fines del siglo XIX (campo de batalla de Tacuary) y lo que estimamos son dos estructuras de piedra de manufactura jesuítica erigidas entre los siglos XVII y XVIII (Centurión Cué y Marcelina Cué) de las que daremos más detalles a continuación.

Cabe considerar que un trabajo inicial de relevamiento y análisis de la información arqueológica e histórica disponible para el área desarrollado por el propio equipo arqueológico, hubiera permitido definir los parámetros de un trabajo de exploración que indagara en sitios cronológicamente articulados entre sí, a fin de obtener un muy necesario panorama general de la prehistoria e historia de la región y del registro material que da cuenta de las mismas, a la vez que evitar que una parte significativa del esfuerzo se enfocara en locaciones cuyo registro arqueológico fue virtualmente nulo, como ocurrió en Resquin Cué.

Por ultimo, cabe mencionar que el carácter de registro y rescate del trabajo desarrollado en los sitios, así como la imposibilidad de que el equipo arqueológico trasladara el total o una parte del material recuperado para un análisis más detallado – los ya mencionados TdR establecían su análisis in situ y su entrega a la EBY una vez finalizado el trabajo de campo- limitó la información obtenida del conjunto artefactual. De igual modo, lo exiguo del período de permanencia en el terreno hizo lo propio con el estudio de las estructuras construidas, de lo que resultó que el total del registro identificado fuera analizado de modo expeditivo, pudiéndose recuperar solo una pequeña fracción de la información que un trabajo intensivo hubiera permitido obtener [4].

Sitios con filiación jesuítica

Como ya mencionamos, pese a haber sido identificados inicialmente como posibles escenarios de combates bélicos desarrollados durante el siglo XIX, las características del registro presente en dos de los sitios intervenidos nos llevó a considerar que estábamos en presencia de los restos de antiguas estructuras erigidas por los jesuitas en el curso de los siglos anteriores.

El sitio al que denominamos Centurión Cué [5], ubicado en el Municipio de Carmen del Paraná, es un monte selvático de tupida vegetación y contorno irregular que se eleva unos 0.60 m por sobre la superficie circundante, un campo agrícola de cultivos de soja, ya partir del cual el terreno desciende en pronunciada pendiente hacia el este, hacia el curso de río Paraná, distante unos 800 metros del sitio. Si bien lo irregular de su contorno dificultó la medición, una primera estimación de las dimensiones de la superficie del monte indicó que el mismo tenía unos 25 m de longitud máxima y 10 m de ancho.

La intervención desarrollada en Centurión Cué estuvo motivada por la referencia histórica de que el sitio podría haber sido uno de los escenarios en los que se desarrolló la Batalla de Tacuary el 9 de marzo de 1911, en la que las tropas revolucionarias del Río de la Plata, al mando de Manuel Belgrano, se enfrentaron a las fuerzas locales al mando de Manuel Cabañas, resultando estas últimas victoriosas (Camogli 2005). Próximas al sitio existían una serie de depresiones longitudinales que la tradición oral local identificaba como antiguas trincheras excavadas por el ejército paraguayo en el curso del mencionado enfrentamiento.

Una exploración sistemática del monte en cuestión y de sus alrededores permitió proponer que las pretendidas trincheras -cinco leves depresiones, de planta semicircular y 20 m de largo por 3 m de ancho- no eran producto de una excavación intencional, sino el resultado de un fenómeno geomórfico erosivo, mediante el cual pequeños sectores de sedimento de mayor dureza quedaron al descubierto al desplazarse las capas superficiales, más friables. La aparición de un apenas insinuado albardón sobre el lateral este de tales depresiones –lateral que corresponde al punto más bajo de la superficie de cada una de estas- podría estar indicando el efecto de un proceso de erosión pluvial, a causa del cual la capa más superficial de sedimentos se desplazó siguiendo la pendiente del terreno y depositándose a corta distancia.

Por su parte, la intervención desarrollada en el sector del monte propiamente dicho tuvo resultados favorables, al detectarse los restos de lo que parecía ser un antiguo muro de bloques de piedra canteada, los que apenas se elevaban unos 0,10 m por sobre el nivel del suelo del monte. El despeje de superficie de un sector amplio del monte permitió observar que nos encontrábamos en presencia de los vestigios de una estructura de piedra de planta trapezoidal y características netamente jesuíticas en su aparejo constructivo (ver Figura 2)

Un primer análisis de las características generales de las paredes intervenidas permitió afirmar que las mismas forman parte de una estructura cuidadosamente planificada, de la que estimamos sólo se ha conservado la porción basal de sus paredes. Detalles tales como la simetría observada en el diseño del conjunto, o la intencionada regularidad del ancho de sus muros indica que se trata de un edificio cuya construcción respondió a un propósito definido, a la vez que requirió de una significativa inversión de tiempo y materiales (ver Figura 3). La conjunción de ambas características arquitectónicas –precisión y simetría-, así como el diseño trapezoidal observado en la estructura constituyen un rasgo recurrente en las construcciones de la región reconocidas como producto de la acción de constructores jesuitas, por lo que resulta válido intentar integrar esta al conjunto.  Para más detalles sobre las características de la estructura, véase el trabajo de González Lens y Negri en este mismo Simposio.

La excavación de ocho sondeos de 0,50 x 0,50 m, cinco cuadrículas de 1 m x 1 m y de una transecta de 1 m de ancho y 2,80 m de largo en distintos sectores del interior y exterior de la estructura tuvieron como objetivo la recuperación de material asociado a la misma que permitieran obtener precisiones acerca del período específico de su construcción o de la funcionalidad que cumpliera entonces. Sin embargo, el registro mobiliar recuperado fue extremadamente escaso y sin aparición de elementos diagnósticos, por lo que no fue posible establecer asociaciones claras entre éste y la estructura.

Por su parte, Marcelina Cué [6] es el nombre de un paraje ubicado en el Municipio de Cambyretá y reconocido por los habitantes del lugar por la presencia de una estructura de piedra de considerables dimensiones, a la que algunos atribuyen la función de antiguo corral. Cabe mencionar que si bien los vecinos nos indicaron que el sitio fue objeto de intervenciones sistemáticas previas, hasta el corriente no fue posible contactar a los responsables de las mismas o acceder a la información resultante.

El sitio se encuentra ubicado al tope de una barranca en inmediaciones del río Paraná, que discurre unos 50 m al oeste–sudoeste del mismo y favorece el desarrollo de una vegetación selvática que cubre casi por completo la estructura en cuestión, siendo visible solo en pequeños sectores aislados. En éstos se observaba la presencia de bloques de piedra superpuestos que conformaban un muro de unos 0.70 m de ancho y que se elevaba cerca de 1,10 m por sobre el nivel del suelo.

Un primer mapeo y relevamiento de la estructura permitió observar que los muros definían lo que parece haber sido un recinto de piedra de planta levemente trapezoidal orientada cardinalmente de unos 100 metros de lado, del cual solo se ha conservado en su totalidad el lateral sur, mientras que las otros tres se encuentran afectados en gran parte de su extensión por diversos procesos de destrucción y/o completamente inaccesible a causa del crecimiento de la cubierta vegetal que los recubre. El muro este, por su parte, se extiende algo más de 100 metros desde el ángulo sureste en dirección norte y se interrumpe luego abruptamente por la desaparición de los bloques que lo conforman. Del muro oeste solo pudieron ser relevados unos 58 metros lineales que se extienden en sentido norte a partir del ángulo suroeste, debiendo interrumpirse el registro debido a que lo abigarrado de la vegetación impidió continuar avanzando. Algo semejante pasó al momento de intentar relevar la extensión del muro norte, el cual virtualmente no pudo ser identificado; cabe mencionar que en los pocos sectores en que la vegetación en menos tupida, no fue posible detectar evidencias de la presencia de dicho muro. Una posible explicación a tal situación radica en el hecho de que recientemente los actuales dueños de las dos propiedades sobre las que se extiende la estructura decidieron demarcar los límites entre ambas y utilizaron para ello bloques extraídos de la misma –específicamente del muro norte- generando una acumulación lítica que cruza en diagonal en sentido este-oeste el antiguo recinto.

Los bloques líticos que conforman los muros que aún permanecen en pie presentan una dimensión y morfología regular –el tamaño promedio de los clastos es de 0.75 m x 0.55 m-. Los bloques presentan claras evidencias de una actividad de canteo y formatización, hecho que se refleja tanto en la morfología regular de los clastos como en la presencia de marcas dejadas por las herramientas empleadas en dicho proceso. No resulta fácil establecer si la altura actual de los restos de las paredes, que oscila entre 1 m y 1.20 m, se corresponden con la altura total que poseían originalmente o si por el contrario se elevaban más allá, dado que la parte superior de los muros se encuentra extremadamente alterada.

A las tareas de relevamiento planimétrico, se sumó la excavación intensiva de diversos sectores de la estructura, incluyendo las de las esquinas sureste y suroeste de la misma, cuyo objetivo fue el de exponer los ángulos formados por los muros, a fin de posibilitar un registro detallado sus características constructivas

La intervención desarrollada en el ángulo sureste puso de manifiesto el grado de alteración que afecta al recinto; al excavarse una superficie total de 5 m x 5 m x 1,20 m de profundidad en el punto en que los muros sur y este deberían intersectarse, se observó que un elevado porcentaje de los bloques líticos habían desaparecido desde la superficie visible hasta los cimientos enterrados. La excavación del ángulo suroeste arrojó resultados satisfactorios en tal sentido, dado que las paredes que definen tal esquina  se encuentran en este caso mucho mejor conservados. La intervención de una superficie de 8 m x 12 m x 1,20 m de profundidad permitió observar el tipo de aparejo empleado en su construcción y las características generales del muro y sus cimientos.

Por su parte, el terreno definido como superficie interna del antiguo recinto fue explorado a partir de la apertura de 22 pozos de sondeo de 0.50 m x 0.50 m de lado y entre 0.80 m y 1.10 m de profundidad, distribuidos a intervalos regulares.  Tal diseño apuntó a generar un recubrimiento estadísticamente significativo del sector, destinado tanto a detectar posibles áreas de concentración de material arqueológico como la presencia de evidencias de nuevos elementos murarios, si bien los resultados obtenidos en tal sentido fueron en ambos casos poco satisfactorios.

En conjunto, el total de los atributos observados en la estructura permite afirmar que la misma es producto de una actividad constructiva bien planificada, desarrollada en tiempos históricos con el claro objetivo de crear un recinto de dimensiones y funcionalidad precisa. Sin embargo, la funcionalidad del recinto es aquel rasgo del cual no han podido detectarse evidencias en el curso del trabajo. Nuevamente aclaramos que el sitio ha sido saqueado en muchas oportunidades y faltan muchas piedras de sus muros hasta el cimiento.

Por su parte, y si bien no fue posible obtener precisiones sobre el momento en que fuera erigida la estructura o su pretendida funcionalidad, el reducido conjunto de artefactos recuperados en asociación con los muros, permitieron inferir que nos hallamos en presencia de un palimpsesto, un sitio que registra superposición de ocupaciones que se extienden desde tiempos prehistóricos hasta el momento histórico en que fuera construido el recinto. Así lo atestiguan las puntas de proyectil pedunculadas de limbo triangular y base cóncava trabajadas en sílice -semejantes a las asignadas a cazadores-recolectores tempranos de la Tradición Umbu en el sur de Brasil y a la Mocoretá en el litoral argentino-  que aparecieron incrustadas en la argamasa de los muros. Es posible hipotetizar que dicho material –más antiguo que la estructura en sí- se encontraba en el terreno al momento de la preparación del mortero y se incorporó a sus paredes de modo contingente, lo que otorga una interesante y secuencia sostenida de ocupación del área.

Observación a los resultados obtenidos

Si bien el trabajo desarrollado por el equipo puede ser considerado exitoso en términos de haber cumplido con lo solicitado por el la EBY, en su intención de relevar y registrar sitios potencialmente amenazados por la suba de las aguas, a nivel investigación registró una serie de inconvenientes que resulta necesario superar si se desea que la información surgida de este tipo de trabajos pase a engrosar el corpus de conocimiento arqueológico de la región.

Las tres dificultades puntuales antes mencionadas –dificultad en el acceso a los resultados de intervenciones previos, la no participación de los arqueólogos en el proceso de selección de sitios y la imposibilidad de desarrollar análisis intensivos sobre el material recuperado- son posibles de superar con un plan de intervención a largo plazo, cuyo diseño y realización contemple adecuadamente la relevancia de cada instancia de trabajo.

La acción desarrollada por el equipo buscó generar algunas diferencias con respecto a intervenciones de naturaleza semejante. En primer lugar, lo hizo al dedicar su atención al componente arquitectónico presente en los sitios, asumiéndolo en muchos casos como el rasgo más valioso a relevar, si bien con clara conciencia de que dicho relevamiento es del todo insuficiente y que son necesarias nuevas e intensivas acciones de registro y análisis si se desea obtener un registro sistemático y detallado del patrimonio construido amenazado por la suba de las aguas.

En segundo lugar, se elaboró y presentó a las autoridades de la EBY un Plan de acción para intervenciones futuras de protección y puesta en valor de sitios arqueológicos y áreas de valor patrimonial(Schávelzon et al 2006).El principal objetivo de dicho plan fue señalar la importancia de desarrollar trabajos integrales y de larga duración, que articulen adecuadamente las diversas instancias implicadas en una investigación compleja que suponga una verdadera contribución al conocimiento del patrimonio cultural material de la región, y no que se sigan superponiendo acciones aisladas que, si bien son valiosas y significativas a escala local, no suplen un trabajo con perspectiva territorial. Asimismo, se destacó en el mismo que si bien las intervenciones de evaluación de impacto y de rescate son de vital importancia en sitios que quedaran inaccesibles a corto plazo, no alcanza con registrar y/o relevar lo que se va a perder, o con recuperar apenas una muestra del total.

Una preocupación genuina e integral por la protección del patrimonio requiere de tareas de análisis a corto, mediano y largo plazo, que incluyan análisis sistemáticos y detallados del material registrado así como también un compromiso en la conservación y exhibición del mismo y en la difusión de las interpretaciones propuestas tanto hacia la comunidad que se vera inmediatamente afectada -y que puede ver en el desarrollo de los trabajos una forma de continuidad de una materialidad que se percibe amenazada- como en la comunidad científica  especializada , contribuyendo así a enriquecer el corpus de información arqueológica e histórica de la región.

Figura 1: Vista aérea de la zona de la Represa y Embalse Yacyretá, donde se indica la posición relativa de los sitios en que fueran detectadas estructuras de filiación jesuita, denominadas Centurión Cué y Marcelina Cué.

Figura 2: Representación esquemática y detalle de las características de la estructura detectada en el sitio Centurión Cué, en el que se indican también los primeros sectores intervenidos de la misma.

Figura 3: Detalle de uno de los ángulos internos de las ochavas relevadas en la estructura detectada en el sitio Centurión Cué, en el cual puede observarse con claridad lo cuidado de la manufactura de los muros.

Figura 4. Corte transversal y planta en el que se muestran las características constructivas de la estructura detectada en el sitio Marcelina Cué.

Figura 5: Detalle de la esquina sureste de la estructura intervenida en el sitio Marcelina Cué en el que pueden observarse las características de los bloques líticos que integran sus muros.

Bibliografía

Burna, E. 1980. “El Precerámico en el litoral y sus relaciones en países vecinos”. En: Primer informe presentado al Primer Encuentro de Geohistoria Regional. Corrientes. Universidad Nacional del Nordeste.

Caggiano, Amanda. 1977. “Contribución a la arqueología del Delta del Paraná”. En: Obra del Centenario del Museo de La Plata. Tomo II. La Plata. Publicaciones del Museo de Ciencias Naturales de La Plata

Caggiano, Amanda, Eduardo Cigliano y Rodolfo Raffino. 1971. “Consideraciones sobre la arqueología de Salto Grande”. En: Anales de Arqueología y Etnología. Vol. XXVI. Mendoza.

Camogli, Pablo. 2005.  Batallas por la libertad. Buenos Aires. Editorial Aguilar.

EBY. 1994. Informe final. Proyecto de Investigaciones Arqueológicas e Histórico-culturales en el Área de Yacyretá. Convenio Entidad Binacional Yacyretá & Universidad Católica “Nuestra Señora de la Asunción”. Carrera de Arquitectura, Centro para la Preservación del Patrimonio Ambiental. Encarnación

Poujade, Ruth. 1992. “Poblamiento prehistórico y colonial de la provincia de Misiones”. En: Revista de estudios Iberoamericanos. Pontificia Universidade de Porto Alegre. Vol. XVIII, 1. PUCRS. Porto Alegre.

Rodríguez, Jorge. 1995. “Nuevos aportes para la arqueología de la provincia de Corrientes”. En: Actas y Memorias del XI Congreso Nacional de Arqueología Argentina. (15 parte). Revista del Museo de Historia Natural de San Rafael. Tomo XXVII. Mendoza.

Schávelzon Daniel, Guillermo Páez y Ana Igareta. 2006. Plan de acción para intervenciones futuras de protección y puesta en valor de sitios arqueológicos y áreas de valor patrimonial. MS presentado a las autoridades de la EBY – Paraguay.

Serrano, Antonio. 1972. “Líneas fundamentales de la arqueología del Litoral”. En: Instituto de Antropología XXXII. Universidad Nacional de Córdoba. Córdoba.


Referencias

[1] Datos oficiales proporcionados por la Entidad Binacional Yacyretá – Paraguay en su página www.eby.gov.py.

[2] Proyecto de Investigaciones Arqueológicas e Histórico-Culturales en el Área de Yacyretá. Convenio EBY & Universidad Católica “Nuestra Señora de la Asunción” Encarnación. Carrera de Arquitectura – Centro para la Preservación del Patrimonio Ambiental.

[3] Términos de Referencia – Rescate del patrimonio arqueológico, histórico y cultural en el área de influencia inmediata de afectación por el Embalse de Yacyretá, Anexo a la Resolución del Comité Ejecutivo N° 6687/05.

[4] Cabe destacar que el total del material recuperado fue limpiado, siglado e inventariado, así como convenientemente acondicionado para su almacenamiento como paso previo a ser entregado a la EBY. De igual modo, se realizó un inventario fotográfico de las piezas más representativas de la muestra y/o de características singulares, a fin de disponer de un registro digital de las mismas.

[5] Punto central de referencia  LS   27º 14′  22”  y LW    56º 11′  59”

[6] Punto central de referencia LS   27º 22′ 12” LW  55º 40 ‘ 36”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.