{"id":1825,"date":"1993-04-17T15:41:08","date_gmt":"1993-04-17T18:41:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/?p=1825"},"modified":"2018-09-14T11:15:08","modified_gmt":"2018-09-14T14:15:08","slug":"la-arqueologia-como-ciencia-o-como-ficcion-arthur-posnansky-en-tiahuanaco","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/?p=1825","title":{"rendered":"La arqueolog\u00eda como ciencia o como ficci\u00f3n: Arthur Posnansky en Tiahuanaco"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-7366\" src=\"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/wp-content\/uploads\/1993\/04\/arturoposnansky.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"211\" srcset=\"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/wp-content\/uploads\/1993\/04\/arturoposnansky.jpg 275w, http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/wp-content\/uploads\/1993\/04\/arturoposnansky-107x150.jpg 107w, http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/wp-content\/uploads\/1993\/04\/arturoposnansky-213x300.jpg 213w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Art\u00edculo publicado en la revista <em>Todo es Historia<\/em>, no. 309, pp. 32-49, Buenos Aires, abril de 1993 y con el t\u00edtulo\u00a0<em>\u201cArthur Posnansky y la arqueolog\u00eda boliviana: una bio-bibliograf\u00eda\u201d<\/em>, en \u00a0<em>Beitrage z\u00fcr Allgemeinen und Vergleichenden Archaologie<\/em>, tomo 16, p\u00e1ginas 335 a 358, Mainz, 1996. Tambi\u00e9n ha sido publicada en el blog <em>\u00abMisterios del tiempo\u00bb<\/em>, cuya direcci\u00f3n URL es <a title=\"Enlace a &quot;Misterios del Tiempo&quot;\" href=\"http:\/\/misterios1.tripod.com\/tihuanaco1.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/misterios1.tripod.com\/tihuanaco1.htm<\/a><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La desmesurada vida de Arthur (Arturo) Posnansky comenz\u00f3 en Viena en 1873 y se apag\u00f3 en La Paz en 1946. Su nombre est\u00e1 unido a Tiahuanaco (Tiwanaku), a cuyo estudio consagr\u00f3 cuarenta y dos a\u00f1os, parte de su fortuna y la mayor\u00eda de sus ciento setenta publicaciones. Elabor\u00f3 una teor\u00eda completa de la historia humana. Arrollador, tozudo y absoluto, cruz\u00f3 espadas con acad\u00e9micos que cuestionaban su amateurismo. Su vida fue una permanente aventura: capit\u00e1n de barco, combatiente en el Amazonas, cauchero, cart\u00f3grafo, etn\u00f3logo, n\u00e1ufrago y sobreviviente. Su apetito intelectual no reconoc\u00eda l\u00edmites. Idolatrado y odiado, acumul\u00f3 grandes hallazgos, pero tambi\u00e9n grandes errores que jam\u00e1s rectific\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si en la historia de la arqueolog\u00eda en Sudam\u00e9rica tuvi\u00e9semos que hacer una encuesta acerca de cu\u00e1l es el personaje m\u00e1s conocido y difundido en todos los niveles sociales, casi habr\u00eda consenso de que es Arthur Posnansky. Su trabajo est\u00e1 indisolublemente ligado a las ruinas de Tiahuanaco en Bolivia y a las innumerables hip\u00f3tesis seudo cient\u00edficas sobre ese sitio. Desde sus primeros libros publicados en 1904, hasta la difusi\u00f3n comercial masiva de Erich von Daniken en la d\u00e9cada de 1970, son por cierto miles las publicaciones que han discutido, a favor o en contra, sus ideas. La arqueolog\u00eda acad\u00e9mica, por otra parte, siempre lo sign\u00f3 como \u00abel enemigo\u00bb, ejemplo perfecto de un amateur al que hab\u00eda que olvidar, desconocer y achacarle el poco avance que la ciencia tuvo en Bolivia por medio siglo. Ambas posturas hacen necesario revisar con detenimiento la vida y la obra de este pionero desde una perspectiva m\u00e1s amplia, tratando de entender toda su vida, su multifac\u00e9tica obra la arqueolog\u00eda es s\u00f3lo una parte de ella-, incluy\u00e9ndolo en una perspectiva hist\u00f3rica que tome en cuenta las condiciones de la ciencia en la regi\u00f3n a principios de siglo. Vale la pena registrar que Posnansky public\u00f3 por lo menos 170 trabajos o versiones o reediciones de su obra, y que ninguna de las varias bibliograf\u00edas que sobre \u00e9l existen est\u00e1 m\u00e1s o menos completa, incluso sus bi\u00f3grafos cayeron en la apolog\u00e9tica o en lo melodram\u00e1tico, disfrazando a\u00fan m\u00e1s su personalidad. El mismo, poseedor de una imaginaci\u00f3n exaltada y una personalidad peculiar, nunca se cit\u00f3 bien a s\u00ed mismo, hizo listas de publicaciones con errores, agregados, cambios constantes, dio por publicadas cosas que no exist\u00edan (y borr\u00f3 otras que s\u00ed lo estaban) y llev\u00f3 meses de trabajo organizar este material en el Iberoamerikanisches Institut de Berl\u00edn. Pero este art\u00edculo tiene tambi\u00e9n un objetivo que va un poco m\u00e1s all\u00e1 de la mera revisi\u00f3n del pasado: es un intento de comprender una mentalidad particular, la forma de pensar y entender la vida misma de este hombre inusitado. \u00bfPor qu\u00e9 sus ideas calaron tan hondo en el pensamiento popular? \u00bfPor qu\u00e9, durante much\u00edsimos a\u00f1os, fue una figura deificada e idolatrada? \u00bfPor qu\u00e9, para combatirlo, fue necesario el trabajo conjunto de muchos de los grandes arque\u00f3logos de todo el mundo? Y tambi\u00e9n est\u00e1n las otras preguntas: \u00bfc\u00f3mo fue posible que un hombre, individualmente, construyera una teor\u00eda completa de la historia humana, que intentara armar el rompecabezas racial, cronol\u00f3gico, cultural de la Am\u00e9rica prehisp\u00e1nica? \u00bfY que esas ideas fueran asumidas, aceptadas y llevadas adelante por tanta gente? Iremos viendo de a poco qu\u00e9 fue realmente lo que sucedi\u00f3 y trataremos de entender a este peculiar personaje, sus escritos y su obra. La historia de este austr\u00edaco de familia polaca y formaci\u00f3n germ\u00e1nica se inserta en la de muchos europeos emigrados a Am\u00e9rica latina que como \u00e9l, llegaron sin un rumbo prefijado, encontr\u00e1ndose con un mundo totalmente diferente al que pod\u00edan haber imaginado. All\u00ed comenz\u00f3 la Gran Aventura que fue la vida de Posnansky. Porque don Arturo, como se lo llam\u00f3 m\u00e1s tarde, fue el prototipo del siglo pasado: militar, capit\u00e1n de barco, cauchero en el Amazonas, millonario en dos a\u00f1os. Ingeniero cart\u00f3grafo, etn\u00f3logo, viajero empedernido, arque\u00f3logo por afici\u00f3n, observador minucioso de grupos ind\u00edgenas, antrop\u00f3logo f\u00edsico. Su vida fue una aventura que dur\u00f3 hasta su muerte. Vivi\u00f3 como un aventurero en el mayor sentido de la palabra: y cuando ya hab\u00eda hecho largos viajes, grandes fortunas, una guerra propia en que fue herido, n\u00e1ufrago y sobreviviente, luego de haber levantado planos en la zona m\u00e1s cerrada del Amazonas y convivido con los grupos ind\u00edgenas a\u00fan aislados en la selva, es decir a los 30 a\u00f1os, inici\u00f3 su m\u00e1xima aspiraci\u00f3n, una tarea que nadie como \u00e9l pod\u00eda soslayar: la de la historia americana. Tiahuanaco lo cautiv\u00f3 incluso antes de conocerlo, ya que siendo un ingeniero naval (con rango de teniente) en la Marina del Real Imperio Austro- H\u00fangaro, a los 19 a\u00f1os, escribi\u00f3 un corto estudio sobre las relaciones entre la arquitectura de la isla de Pascua y Tiahuanaco. \u00a1Y a\u00fan no se hab\u00eda movido del puerto militar de Pula! Pudo, aunque nosotros sepamos que estaba equivocado, construir ladrillo tras ladrillo una historia del poblamiento de Am\u00e9rica, de sus pueblos, sus razas y de la superioridad de unas sobre otras, darle fecha a cada evento, a cada edificio, explicar su significado, entender su lenguaje y traducirlo: no fue sencillo. Y escribi\u00f3 cientos de libros y art\u00edculos, los que llev\u00f3 por el mundo entero, discuti\u00f3 en congresos internacionales, cre\u00f3 y organiz\u00f3 instituciones culturales para difundir lo que vino a llamarse \u00absu credo\u00bb. Era dogm\u00e1tico y absoluto: se estaba con \u00e9l o contra \u00e9l, no hab\u00eda otras opciones. As\u00ed, su obra y sus ideas trascendieron las fronteras e hicieron conocer en el mundo a Bolivia y sus ruinas: Tiahuanaco pas\u00f3 a ser el centro de las pol\u00e9micas en todo el mundo, y a\u00fan lo sigue siendo. Y aunque le toc\u00f3 vivir en los a\u00f1os en que muchos exploradores y arque\u00f3logos estuvieron en el sitio, y escribieron buenos y malos libros, Posnansky fue impermeable a todo. Nunca cit\u00f3 a nadie que no fuese a \u00e9l mismo. Como no fuera en apoyo de sus propias ideas. Sus hip\u00f3tesis eran establecidas desde el inicio como verdades definitivas: nunca dud\u00f3, nunca volvi\u00f3 para atr\u00e1s, nunca rectific\u00f3 nada. Hizo algunas correcciones pero siempre de forma, nunca de fondo. Sus descubrimientos no pod\u00edan ser mancillados por otros, \u00e9l hab\u00eda descubierto la verdad y era propia. Como todo buen explorador quer\u00eda derechos absolutos sobre sus descubrimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Explorador aventurero militar y ge\u00f3grafo (1879-1903)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es muy poco lo que se sabe acerca de la formaci\u00f3n temprana de Posnansky. Naci\u00f3 en Viena, Austria, el 12 de abril de 1873: estudi\u00f3 en la Academia Imperial y Real de Pola (actual Pula, Yugoslavia), donde se gradu\u00f3 como ingeniero naval, y de inmediato pas\u00f3 a desempe\u00f1arse como capit\u00e1n teniente en la armada austro-h\u00fangara. Debemos recordar que la antigua Pola era una ciudad muy peculiar, lim\u00edtrofe entre Europa oriental y occidental, con una gran interculturalidad, estaba cerca del puerto de Trieste y su gran movimiento mar\u00edtimo. La ciudad, por los cambios pol\u00edticos y territoriales, perteneci\u00f3 a Austria, a Italia, a Hungr\u00eda y a Yugoslavia en diferentes oportunidades. La primera informaci\u00f3n que tenemos acerca de los intereses poco habituales de un marino-ingeniero lo muestra su trabajo de graduaci\u00f3n, escrito en la misma ciudad de Pola en 1895 bajo el titulo de\u00a0<em>Die\u00a0Osterinse\u00ed und ihre praehistorichen Monumente.<\/em>\u00a0All\u00ed desarroll\u00f3 ya la relaci\u00f3n entre la escultura de la isla de Pascua y las grandes piedras de Tiahuanaco. Sin saberlo estaba predestinando su futuro, si es que eso es posible. El paso siguiente fue su llegada al Amazonas en 1897, coincidente con la fiebre del caucho por la que muchos centroeuropeos fueron arrastrados. Lleg\u00f3 a Manaos, que en esos a\u00f1os crec\u00eda vertiginosamente en medio de la selva, a medida que el oro pasaba de mano en mano con mayor velocidad. Posnansky hab\u00eda adquirido un barco, para esa \u00e9poca llamado\u00a0<em>Anni,<\/em>\u00a0de dieciocho metros de eslora. Con \u00e9l comenz\u00f3 a comprar caucho en la zona del Acre boliviano, para transportarlo a Manaos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a esa lancha de gran capacidad y a la escasez de otros transportes, r\u00e1pidamente se hizo de una fortuna. El barco hab\u00eda sido fabricado en Hamburgo y llegar\u00eda formar parte de la historia boliviana. Sus intereses culturales eran tan fuertes como su af\u00e1n de aventuras, y paralelamente a su trabajo rutinario comenz\u00f3 a levantar el plano del r\u00edo Acre, que fue dibujando entre 1897 y 1900 en siete planchas y en escala 1:20.000, y debi\u00f3 de ser de gran utilidad en su \u00e9poca para la apertura de esa selva casi impenetrable y desconocida. Pero sus intereses iban a\u00fan m\u00e1s lejos y recolect\u00f3 datos etnol\u00f3gicos de los ind\u00edgenas todav\u00eda poco transculturados de la regi\u00f3n. Existe un libro que no hemos podido consultar nunca, al parecer publicado por el autor en edici\u00f3n limitada en Para en 1898, bajo el titulo de\u00a0<em>Os indios Paumans e Ipurin\u00e1s no r\u00edo Pur\u00fas, seus costumbres etnol\u00f3gicas<\/em>. Pero en 1899 su vida cambi\u00f3 al comenzar la guerra oculta entre Brasil y Bolivia por las tierras de la zona del Acre. La creciente poblaci\u00f3n brasile\u00f1a en esas tierras bolivianas, abandonadas por la autoridad pol\u00edtica y militar de ese pa\u00eds, fueron r\u00e1pidamente presa de los intereses transnacionales (3). El Acre era s\u00f3lo una parte del \u00e1rea gomera m\u00e1s importante del mundo y las luchas sordas por su control entre las grandes potencias ya han sido bien estudiadas (4). Posnansky se comprometi\u00f3 con Bolivia y, de acuerdo con el c\u00f3nsul, carg\u00f3 su barco con armas, municiones y medicamentos y se los llev\u00f3 al aislado comisionado boliviano. Su gesto fue bien correspondido y as\u00ed, con su rebautizado barco\u00a0<em>Iris<\/em>, comenz\u00f3 su vida de marino de guerra. Nunca pidi\u00f3 el pago de lo entregado y se dedic\u00f3 al transporte de tropas en la regi\u00f3n. All\u00ed naci\u00f3 la marina de guerra de Bolivia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta etapa aventurera ha sido contada por \u00e9l mismo con lujo de detalles e ilustrada con fotograf\u00edas \u00fanicas en su notable libro llamado\u00a0<em>Campa\u00f1a del Acre, la lancha Iris, aventuras y peregrinaciones<\/em>, publicado en 1904 en La Paz. Fue capturado, casi asesinado, sufri\u00f3 heridas, relev\u00f3 regiones desconocidas y posiblemente realiz\u00f3 su juvenil sue\u00f1o de aventuras. En 1902, tras la firma de la paz por la cual Bolivia perdi\u00f3 la regi\u00f3n completa, Posnansky regres\u00f3 a Hamburgo para reparar su nave\u00a0que hab\u00eda sido hundida y tenia infinidad de agujeros de bala y a colocarle un ca\u00f1\u00f3n y ametralladoras. Continu\u00f3, a su regreso, con sus aventuras en la zona, su barco fue capturado por Brasil y debi\u00f3 huir en un nav\u00edo alem\u00e1n. En 1903 regres\u00f3 a Alemania mientras el gobierno de Bolivia vend\u00eda su \u00fanico barco armado, el Iris, a Brasil. Posnansky regres\u00f3 indignado dispuesto a reclamar el pago de su lancha. All\u00ed comenz\u00f3 una larga lucha con el gobierno\u00a0 y Posnansky public\u00f3 su libro contando la historia de lo sucedido. Finalmente el gobierno le pag\u00f3 una indemnizaci\u00f3n y Posnansky decidi\u00f3 quedarse en La Paz, donde se instal\u00f3 a vivir en 1904. Ahora era considerado \u00abh\u00e9roe de guerra\u00bb, y m\u00e1s tarde fue bautizado \u00abBenem\u00e9rito de la Patria\u00bb. Sus fotos lo muestran siempre con galones militares, una espada en una mano y el sextante en la otra. A los 31 a\u00f1os culminaba triunfalmente una etapa de su vida y comenzaba otra muy diferente: la de la arqueolog\u00eda en Tiahuanaco. El primer trabajo que public\u00f3 en ese a\u00f1o critico fue una mezcla curiosa de sus intereses: viaje, exploraci\u00f3n, arqueolog\u00eda y n\u00e1utica, con el nombre de\u00a0<em>Un viaje en el lago Titicaca a bordo de la L. N. Carmen (\u00e1lbum descriptivo)<\/em>, donde con buenas fotos muestra el lago en esos a\u00f1os tempranos del siglo. A esos mismos lugares volver\u00eda a\u00f1o tras a\u00f1o para hacer sus observaciones y muy discutidos estudios. Serian cuarenta y dos\u00a0 a\u00f1os de su vida dedicados al lago y sus alrededores. El c\u00edrculo se cerraba alrededor de Tiahuanaco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bolivia y Tiahuanaco: la construcci\u00f3n de una teor\u00eda eterna<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al instalarse en La Paz, Posnansky inici\u00f3 de inmediato visitas sistem\u00e1ticas a las ruinas del lago. Tiahuanaco lo asombraba no s\u00f3lo como aventurero sino tambi\u00e9n como ingeniero: \u00bfde d\u00f3nde hab\u00edan tra\u00eddo esas enormes, monumentales piedras, que pesaban toneladas?: \u00bfc\u00f3mo las tallaron, en qu\u00e9 transporte las movieron, qui\u00e9nes lo hicieron y cu\u00e1ndo? Eran grandes preguntas que la ciencia hasta ese momento no hab\u00eda podido contestar; era un desaf\u00edo may\u00fasculo que si lo vemos desde una personalidad como la de \u00e9l, resultaba indeclinable. Y de all\u00ed surgi\u00f3 su primer art\u00edculo titulado\u00a0<em>Petrograf\u00eda de Tiahuanaco<\/em>\u00a0donde plante\u00f3 varias de sus hip\u00f3tesis iniciales. B\u00e1sicamente pensaba que la \u00fanica forma en que pudieron haber trabajado la piedra era con grandes moldes en los que se vertiera lava natural, identific\u00f3 sus materiales y describi\u00f3 el conjunto. Este primer trabajo de 1904 recibi\u00f3 una furiosa critica por parte de Max Uhle, ya un prestigioso americanista, que lo acusaba de \u00a1plagio! En realidad comenz\u00f3 una larga lucha entre ellos que llegar\u00eda hasta la muerte de Posnansky y que representa bien el habitual enfrentamiento entre el mundo acad\u00e9mico internacional y los\u00a0<em>amateurs. <\/em>Uhle acusaba al autor de haber usado su propia identificaci\u00f3n de los materiales y le reprochaba la falta de citas adecuadas, falta de rigor, no de plagio realmente. Es verdad que Posnansky nunca hizo una cita ni dio un cr\u00e9dito adecuadamente: siempre lo hizo de memoria, habitualmente mal o con datos err\u00f3neos. Nunca cit\u00f3 a los investigadores anteriores, que como Uhle hab\u00eda publicado una obra monumental junto con Alfonso St\u00fcbel sobre Tiahuanaco. Y cuando los cit\u00f3 fue \u00fanicamente para destacar sus errores o establecer que s\u00f3lo hab\u00edan estado en el sitio pocos d\u00edas. Quedaba claro que con \u00e9l se iniciaba una nueva \u00e9poca en la arqueolog\u00eda de la regi\u00f3n: \u00e9l se consideraba un verdadero\u00a0<em>cient\u00edfico<\/em> que permanec\u00eda largas temporadas observando cada detalle. Y eso fue lo que hizo, ya que al parecer la nota de Uhle le doli\u00f3 m\u00e1s de lo que aparentemente demostr\u00f3, oblig\u00e1ndolo a hacer profundos estudios antes de volver a publicar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Demor\u00f3 casi cuatro a\u00f1os en retomar a la palestra. Entre 1908 en que present\u00f3 un nuevo art\u00edculo en Santiago de Chile, y 1911 cuando viaj\u00f3 a Alemania para graduarse (supuestamente) de antrop\u00f3logo, public\u00f3 una serie de trabajos y desarroll\u00f3 una actividad inusitada en el medio, m\u00e1s a\u00fan para un extranjero, lo que le permiti\u00f3 llegar a ser secretario de la Sociedad Geogr\u00e1fica, \u00fanica instituci\u00f3n nacional que se preocupaba por esos temas. Es imposible a partir de aqu\u00ed citar cada publicaci\u00f3n del autor, pero en 1910 se editaron tres libros, un \u00e1lbum de fotos, siete art\u00edculos, y de uno de estos \u00faltimos hubo al menos cuatro ediciones seguidas. Acostumbraba a reeditar sus trabajos una y otra vez: normalmente hac\u00eda una primera edici\u00f3n en una revista y luego repet\u00eda el mismo texto con tapa especial en forma de peque\u00f1o libro, lo que hace a veces dif\u00edcil contabilizar sus trabajos. Muchos de ellos fueron editados en peque\u00f1o formato y a muy bajo costo, todo lo pagaba \u00e9l mismo y son ya inhallables. Y para peor, \u00e9l mismo se citaba mal, haciendo que sus propios bi\u00f3grafos cometieran errores incontables. Pero Posnansky pudo conformar su gran teor\u00eda con sus libros titulados\u00a0<em>Tihuanacu e islas del Sol y de la Luna (Titicaca y Koati), breves descripciones y notas<\/em>, que estaba acompa\u00f1ado por un \u00e1lbum de excelentes fotograf\u00edas y su\u00a0<em>Tihuanacu\u00a0y la civilizaci\u00f3n prehist\u00f3rica en el altiplano andino<\/em>\u00a0y otros textos con t\u00edtulos similares. La idea central era que la historia de las ruinas estaba unida a una serie de fen\u00f3menos o cataclismos geol\u00f3gicos de gran magnitud, que tuvieron lugar en \u00e9pocas relativamente recientes. Estos explican las causas del poblamiento y despoblamiento del lugar. La historia era, m\u00e1s o menos, como sigue: una poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona americana, una regi\u00f3n de clima semitropical m\u00e1s baja y con excelentes condiciones para la vida, un enorme lago con un nivel mayor que el actual y que cubr\u00eda as\u00ed gran parte del altiplano llegando hasta los l\u00edmites de la ciudad que \u00e9l rebautiz\u00f3 Tihuanacu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus primeros trabajos ve\u00eda una secuencia de dos \u00e9pocas interrumpidas por una inundaci\u00f3n, siendo la m\u00e1s antigua la m\u00e1s simple y en cuyo transcurso el indio inculto s\u00f3lo hab\u00eda hecho lo m\u00e1s burdo de las obras. Luego fue definiendo la existencia de otros periodos y ya en 1910 defini\u00f3 cinco etapas: la primigenia del indio aut\u00f3ctono, una segunda con un invasor m\u00e1s inteligente y la otra raza superior, una tercera que llam\u00f3 \u00abde la piedra pol\u00edgona o engastada\u00bb, una cuarta de \u00abpircas y adobes\u00bb y la Inca o final. Los Incas a su criterio hab\u00edan usurpado una arquitectura que no les pertenec\u00eda, anterior, a la que simplemente le agregaron muros burdos en la parte superior. Desde el punto de vista geol\u00f3gico defini\u00f3 que el altiplano hab\u00eda estado en las primeras etapas a una altura mucho menor, lo que permit\u00eda un clima y condiciones de vida mejores: la cordillera a\u00fan no hab\u00eda emergido y el lago ten\u00eda casi cuarenta metros m\u00e1s de alto. Describi\u00f3 en sus trabajos cada edificio, tom\u00f3 buenas fotos y levant\u00f3 un plano topogr\u00e1fico, el primero hecho con instrumental \u00f3ptico. Tom\u00f3 medidas, compar\u00f3 sus resultados, visit\u00f3 cada rinc\u00f3n del lugar y de los otros cercanos a \u00e9l. Su plano de 1904 todav\u00eda es utilizado pese a las enormes diferencias de criterio que hoy prevalecen sobre el lugar. Para comprobar su teor\u00eda hizo an\u00e1lisis qu\u00edmicos del agua del Titicaca. Recogi\u00f3 f\u00f3siles que envi\u00f3 a museos de todo el mundo, incluyendo una balsa de totora que mand\u00f3 al Museo de Berl\u00edn. Es decir, aplic\u00f3 todos sus conocimientos t\u00e9cnicos para entender lo que ten\u00eda en sus manos, replante\u00f3 sus ex\u00f3ticas ideas anteriores y lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que las balsas s\u00ed pod\u00edan haber transportado los grandes bloques de piedra por el lago, dejando de lado su idea anterior de los moldes de lava. Un resumen de todo esto se public\u00f3 bajo el titulo de\u00a0<em>El clima del altiplano y la extensi\u00f3n de! lago Titicaca con relaci\u00f3n a Tihuanacu en \u00e9pocas prehist\u00f3ricas<\/em>, de ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero faltaba lo m\u00e1s importante: darle un marco cronol\u00f3gico a esta secuencia de eventos. Para ello tuvo otra idea que con los a\u00f1os llegar\u00eda a ser tal vez la m\u00e1s pol\u00e9mica de todas: el Kalasasaya, el edificio m\u00e1s importante del sitio, ten\u00eda para \u00e9l un ligero error en su orientaci\u00f3n a los puntos cardinales, lo cual no pod\u00eda ser atribuido a una simple equivocaci\u00f3n. Los tiahuanacotas, seg\u00fan \u00e9l, no comet\u00edan errores dados sus elevados conocimientos y era m\u00e1s probable que tal cosa se debiera a cambios en la ecl\u00edptica y no a problemas t\u00e9cnicos o de cualquier otro tipo. Un estudio minucioso y c\u00e1lculos trigonom\u00e9tricos complicados le permitieron encontrar el punto de intersecci\u00f3n de la orientaci\u00f3n del edificio con la curva del cambio de la ecl\u00edptica a trav\u00e9s del tiempo. La intersecci\u00f3n entre ambas le daba la fecha exacta de construcci\u00f3n: unos 10.000 a\u00f1os atr\u00e1s. El resultado de esta construcci\u00f3n te\u00f3rica, monumental pero con pies de barro, mostraba as\u00ed un aspecto inusitado del problema: la existencia de dos grupos humanos, dos razas diferentes, los Collas y los Arawakos, con sus dos cultos, sus dos niveles de inteligencia, sus costumbres y sus t\u00e9cnicas. Unos aut\u00f3ctonos, m\u00e1s simples, \u00abnacidos para ser dominados\u00bb, los otros m\u00e1s inteligentes y que llevar\u00edan adelante la gran obra inmortal. Las dos primeras \u00e9pocas representan el predominio de estos pueblos que, incluso hoy, viven en la regi\u00f3n, y sobre los cuales escribir\u00eda docenas de estudios tratando de probar sus ideas. As\u00ed comenz\u00f3 a mezclar razas con doblamiento, lenguas con inteligencia, habitantes actuales con antiguos. Esto fue justamente lo que, medio siglo m\u00e1s tarde, m\u00e1s atacaron sus adversarios. Pero lo que importa es mostrar que para 1911 sus teor\u00edas \u00abcerraban\u00bb, estaban completas y armadas. Posnansky hasta se permiti\u00f3 atacar duramente al conocido y prestigioso ge\u00f3grafo Lorenzo Sundt que acababa de publicar un estudio sobre el lago Titicaca. Posnansky lo agredi\u00f3 en forma tremenda, con ese car\u00e1cter imposible que tenia, aunque Sundt no estaba tan lejos de algunas de las ideas de su contrincante. Lo que \u00e9ste no aceptaba, y ten\u00eda raz\u00f3n, era la extrema modernidad que le daba Posnansky a la elevaci\u00f3n de la cordillera: tan pocos a\u00f1os que resultaba posterior a la construcci\u00f3n de Tiahuanaco. Sundt le contest\u00f3 r\u00e1pidamente, lo que provoc\u00f3 una nueva nota cr\u00edtica de Posnansky donde insiste con sus ideas las que considera \u201cya demostradas\u201d. Esta actitud de no considerar ninguna idea alternativa, por insignificante que fuera, caracteriz\u00f3 toda su vida: conceb\u00eda las ideas como monolitos intocables y las hip\u00f3tesis como hechos demostrados. Y cuando cambiaba de idea, cosa que a veces hac\u00eda, por cierto, era porque \u00e9l mismo descubr\u00eda el error. Coraje no le faltaba. El final de este per\u00edodo inicial se cerr\u00f3 con dos libros publicados en 1912, coincidentes con su salida del pa\u00eds: la famosa\u00a0<em>Gu\u00eda general ilustrada para la investigaci\u00f3n de los monumentos prehist\u00f3ricos de Tihuanacu e islas del Sol y de la Luna; breves apuntes sobre las chulpas Urus y escritura antigua de los abor\u00edgenes del Altiplano andino,<\/em>\u00a0seguido de su\u00a0<em>Signo escalonado,<\/em>\u00a0editado en Londres en el Congreso de Americanistas de ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esto se cerraba un ciclo en su obra; pero quedaba ciertamente un aspecto que hay que tener en cuenta m\u00e1s all\u00e1 de sus ideas, la capacidad de trabajo y la variedad de recursos con que contaba: las fotograf\u00edas son excelentes; las del\u00a0<em>\u00c1lbum<\/em>\u00a0son de tanta calidad como las que poco antes tomara Teobert Maler en Guatemala y M\u00e9xico. Gran calidad tienen sus levantamientos topogr\u00e1ficos, minuciosas observaciones trigonom\u00e9tricas, astron\u00f3micas y geol\u00f3gicas. Se preocup\u00f3 por indicar la forma como los bloques pudieron ser movidos, la manera en que se hizo y con qu\u00e9 tipo de palancas, la diferencias en las herramientas para tallar los tipos diversos de piedras y levant\u00f3 planos hasta de peque\u00f1os detalles. Por supuesto todo estaba te\u00f1ido de su propia visi\u00f3n y cuando los datos no alcanzaban recurr\u00eda a la fantas\u00eda: lo que era inamovible era la estructura b\u00e1sica, el esquema cronol\u00f3gico secuencial, las razas responsables y la contemporaneidad de los cataclismos geol\u00f3gicos con el hombre. Para 1912 ya hab\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n de que Tiahuanaco era el punto inicial de la alta cultura americana, que de all\u00ed se dispers\u00f3 hacia todo el continente y que los constructores del lugar dejaron en la piedra sus mitos, sus conocimientos y sus \u201cideograf\u00edas\u201d o signos que permit\u00edan comprender su pensamiento. Era \u201ccasi\u201d un sistema de escritura altamente simb\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este original austriaco, llegado en los finales de 1903 a La Paz, conduciendo el primer autom\u00f3vil que viera Bolivia, e inici\u00f3 el a\u00f1o siguiente d\u00e1ndose a conocer en la sociedad de la ciudad con su libro sobre la lancha\u00a0<em>Iris.<\/em>\u00a0Acostumbraba pasear su elegancia germ\u00e1nica y su rubia cabellera con el uniforme blanco de Benem\u00e9rito de la Patria, involucr\u00e1ndose con un mundo que, seguramente para \u00e9l, era s\u00f3lo una aventura m\u00e1s. Pero \u00e9sta era la definitiva, la m\u00e1s grande de su vida. Creo que es posible decir que la edificaci\u00f3n de su teor\u00eda sobre Tiahuanaco y el hecho de haber dedicado cuarenta a\u00f1os a defenderla, fue su m\u00e1s importante gesta. Nunca lo entendieron as\u00ed ni Max Uhle, ni Eduard Seler, ni Lorenzo Sundt, ni Jos\u00e9 Imbelloni, sus m\u00e1s grandes polemistas. Estos eminentes opositores peleaban desde trincheras diferentes, desde el mundo acad\u00e9mico, desde el lugar donde se cometen errores, se los rectifica con ganas o no, se citan los aportes de otros, se discute con cierto nivel, con m\u00e1s o menos libertad o posiciones de poder, pero en donde la pol\u00e9mica es parte del trabajo cotidiano.<\/p>\n<p><strong>Doctorado en antropolog\u00eda en Berl\u00edn: Apoteosis pol\u00e9mica (1911-1914)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de Posnansky siempre estuvo estrechamente unida con Alemania, no s\u00f3lo por el idioma sino por fuertes afinidades culturales. Posnansky hab\u00eda nacido en Viena, en ese entonces capital del Imperio Austro-H\u00fangaro, y su padre Charles hab\u00eda viajado a M\u00e9xico como miembro del ej\u00e9rcito invasor de Maximiliano de Austria. A su regreso, Charles hab\u00eda fundado un laboratorio de qu\u00edmica en Viena que r\u00e1pidamente tuvo sucursales en Berl\u00edn y Colonia. En todos sus escritos cit\u00f3 casi \u00fanicamente autores germanos y por lo general s\u00f3lo acept\u00f3 como buenos los instrumentos o t\u00e9cnicas all\u00ed desarrolladas. Para la mayor\u00eda de sus contempor\u00e1neos fue alem\u00e1n, cosa que tampoco se molest\u00f3 en desmentir, a lo que se sum\u00f3 que a partir de 1904 comenz\u00f3 a editar en Alemania y en alem\u00e1n. En 1911 sali\u00f3 de Bolivia para participar en el Congreso Internacional de Americanistas como delegado oficial y luego se instal\u00f3 en Berl\u00edn hasta el inicio de la Primera Guerra, cuando regres\u00f3 a Am\u00e9rica. En esos tres a\u00f1os estudi\u00f3 (supuestamente) con F\u00e9lix von Luchan y Rudolf Virchow, y public\u00f3 algunos de sus trabajos m\u00e1s importantes y conocidos. Tambi\u00e9n sostuvo su pol\u00e9mica m\u00e1s agria con Max Uhle. Aprovech\u00f3 el viaje para entregar varias colecciones arqueol\u00f3gicas a los museos de Munich, Goteborg, al Museo del Hombre de Par\u00eds e incluso al Bernardino Rivadavia de Buenos Aires. Estas piezas hab\u00edan sido recolectadas por \u00e9l mismo y una parte era de la colecci\u00f3n Rocha que hab\u00eda comprado en 1904. Al Museo de Etnolog\u00eda le entreg\u00f3 una balsa de totora de cinco metros de largo. Asimismo, al Museo de Historia Natural de Berl\u00edn le llev\u00f3 sus espec\u00edmenes animales y minerales; tambi\u00e9n all\u00ed se hizo miembro del Instituto de Antropolog\u00eda y de la Sociedad Geogr\u00e1fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus publicaciones pueden dividirse en los articulos y los libros. Los primeros son cuatro; el que rese\u00f1ar\u00e9 al final es el que dedic\u00f3 a su pol\u00e9mica con Uhle que fue editado en alem\u00e1n y en espa\u00f1ol. Recordemos que s\u00f3lo en esta estad\u00eda Posnansky tuvo contacto con verdaderas editoriales, ya que en Bolivia no exist\u00edan. All\u00ed eran imprentas donde \u00e9l mismo deb\u00eda hacer el trabajo de edici\u00f3n y pagar los costos. Salvo por la Sociedad Geogr\u00e1fica tampoco hab\u00eda revistas culturales para este tipo de trabajos. Pero regresando a sus art\u00edculos, quiero describir su\u00a0<em>Die\u00a0Alterturmer\u00a0von Tihuanacu<\/em>, donde rese\u00f1aba sus ideas principales, publicado en los Zeltschrift fur Ethnologie, estrenaba el volumen I y seguidamente en el II incluy\u00f3 su\u00a0<em>Praehistoriche\u00a0ideenschriften in Sudamerika<\/em>. En este \u00faltimo art\u00edculo explicaba el sistema ideogr\u00e1fico que hab\u00eda existido en Tiahuanaco y entablaba una pol\u00e9mica con su profesor Virschow sobre las formas de los cr\u00e1neos y sus deformaciones, utilizando como ejemplos varias vasijas con rostros en relieve. El tercer art\u00edculo difund\u00eda un invento suyo, un aparato que permit\u00eda que en las fotograf\u00edas salieran las medidas de los cr\u00e1neos. Era un sistema ingenioso en una \u00e9poca en que los estudios craneales eran todav\u00eda muy importantes. Pero la perla del a\u00f1o fue su\u00a0<em>Eine\u00a0Falsche Kritik Max Uhle\u2019s<\/em>\u00a0con un anexo sobre St\u00fcbel. Vale la pena ver qu\u00e9 fue lo que Uhle hab\u00eda escrito sobre don Arturo. En realidad en su nota de 1912 publicada en la\u00a0<em>Revista de la Sociedad Chilena de Historia y Geograf\u00eda<\/em>, centraba sus cr\u00edticas en dos temas: primero la falta de referencias a obras anteriores, en especial a la suya y la de St\u00fcbel. Insiste en que \u00e9l mismo tiene tanto material como Posnansky aunque nunca lo public\u00f3 y que \u00e9ste nada nuevo aportaba al tema: que le plagi\u00f3 las referencias a los materiales geol\u00f3gicos y que us\u00f3 las excavaciones de Courty de 1903 sin darle los cr\u00e9ditos adecuados. Escribi\u00f3 tajantemente que \u201csi alguien ha contribuido fuera de Tiahuanaco al conocimiento del periodo a que aquellas ruinas pertenecen, creo que he sido yo\u201d. Asimismo, asume que \u00e9l fue quien dio la idea de que esas ruinas eran parte de \u201cun periodo peruano general\u00bb y que hubo por lo menos dos culturas anteriores en el tiempo\u201d, de all\u00ed que la cronolog\u00eda no pod\u00eda ser m\u00e1s antigua que unos 1400 a\u00f1os desde el presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por cierto que ten\u00eda raz\u00f3n don Max. Luego le enrostra el fechamiento por una orientaci\u00f3n, supuestamente resultado del tiempo y no de errores de construcci\u00f3n y que el nivel de lago hubiera cambiado tanto. Sin entrar en muchos detalles, le critica la divisi\u00f3n en s\u00f3lo dos etapas y \u00e9l mismo da datos que permiten vislumbrar un tercer estilo asociado a monumentos de afuera de Tiahuanaco. Sabiamente terminaba diciendo que \u201chay que esperar la soluci\u00f3n de tales problemas en tiempos futuros\u201d. Obviamente, don Arturo no hizo esperar su respuesta que se public\u00f3 en dos idiomas, haciendo extensiva la pol\u00e9mica al viejo St\u00fcbel. Trata al art\u00edculo de \u201cpasqu\u00edn\u201d y dice que \u201cest\u00e1 inspirado por el odio y la envidia\u201d de alguien que niega a los dem\u00e1s la posibilidad de investigar con independencia de \u00e9l. Y centr\u00f3 su primer ataque en el hecho de que \u00e9l hac\u00eda diez a\u00f1os que estaba en el sitio, que hizo los planos y triangulaciones por su propia mano y que tiene en La Paz su propio laboratorio y museo, mientras que Uhle s\u00f3lo hab\u00eda estado en Tiahuanaco dos d\u00edas, dos a\u00f1os despu\u00e9s de haber hecho su obra. Despu\u00e9s arremete con el tema de lo tiahuanacota en Per\u00fa o lo peruano en Tiahuanaco y a la atribuci\u00f3n de Uhle de la construcci\u00f3n de las ruinas a los aymar\u00e1. El, en cambio, se la atribuye a los urus y que \u00e9stos \u201cson hechos y no gratuitas afirmaciones\u201d. Ambos pecaban de lo mismo. Asimismo aseguraba que la fecha de 10.600 a\u00f1os \u201cno es un c\u00e1lculo sacado por m\u00ed en el aire, sino que est\u00e1 basado en observaciones cient\u00edficas\u201d. Y era verdad, las observaciones eran correctas: lo equivocado era la suposici\u00f3n sobre la que se basaban. Porque al final, si Posnansky hubiera aceptado lo que sus propios datos daban, es decir que la curva del movimiento de la ecl\u00edptica se cortaba no \u00fanicamente para el 10.600 si no tambi\u00e9n para el siglo VI d.C., ambos hubieran estado muy cerca de la verdad. Pero don Arturo arremeti\u00f3 con todo y hasta lo acus\u00f3 de ladr\u00f3n y traficante, ya que en su viaje al Titicaca hab\u00eda comprado antig\u00fcedades para el Museo de Berl\u00edn, cosa que \u00e9l tambi\u00e9n hac\u00eda p\u00fablicamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo se transform\u00f3 en una pelea de bajo tono en la que acus\u00f3 a Uhle de haber cortado una foto que \u00e9l mismo le regalara para presentarla como suya propia. Al final termin\u00f3 diciendo que \u201cdeseo que Uhle evoque a Huirajocha y al Todopoderoso Pachamama, para que le sane su furia y su envidia\u201d. Al a\u00f1o siguiente se editar\u00edan en Berl\u00edn dos obras centrales en la bibliograf\u00eda de Posnansky: su peque\u00f1o\u00a0<em>Das Trappenzeichen in den Amerikanischen Ideographien mit besonderer Rucksicht auf Tihuanacu<\/em>\u00a0en edici\u00f3n lujosa y biling\u00fce a dos columnas. Fue el primero de tres tomos que nunca se complet\u00f3 como colecci\u00f3n y cuyo titulo de serie fue\u00a0<em>Thesawus\u00a0Idiographiarum Americanarum.<\/em>\u00a0Se trataba de analizar el signo escalonado, que don Arturo consideraba como el m\u00e1s importante de los ideogramas tiahuanacotas, su difusi\u00f3n primitiva por todo el continente y la base en la escritura aymara. Este s\u00edmbolo de cielo y tierra era extrapolado hacia construcciones como la Puerta del Sol, las terrazas escalonadas, las plataformas arquitect\u00f3nicas y hasta las placas de bronce del noroeste argentino. Es decir que toda la arqueolog\u00eda americana se pod\u00eda explicar a trav\u00e9s de este s\u00edmbolo b\u00e1sico y algunos conexos. Pero pocos meses m\u00e1s tarde se edit\u00f3 la que fue por muchos a\u00f1os su obra de mayor aliento, la gran\u00a0<em>Eine\u00a0Praeshistor\u00edche Metropole in Sudamerika<\/em>\u00a0en edici\u00f3n biling\u00fce y del mismo editor. Esta vez era un enorme volumen bien ilustrado, con planos y dibujos por cientos, donde Posnansky completaba con lujo de detalles sus teor\u00edas. El texto comenzaba con consideraciones paleo antropol\u00f3gicas de tipo general sobre su idea del desarrollo de la humanidad: luego pasaba a una historia geol\u00f3gica, de cambios clim\u00e1ticos, de transformaciones y elevaci\u00f3n del lago. Incluy\u00f3 aqu\u00ed todas sus observaciones en la zona de tipo qu\u00edmico, geol\u00f3gico, bot\u00e1nico y zool\u00f3gico. Luego explic\u00f3 su periodif\u00edcaci\u00f3n en cinco etapas, los rasgos est\u00e9tico-arquitect\u00f3nicos de cada una, los edificios m\u00e1s significativos y otros detalles. Tambi\u00e9n incluy\u00f3 un largo estudio sobre los tipos de cr\u00e1neos que se encuentran en el sitio y sus alrededores y las deformaciones y formas de trepanaci\u00f3n conocidas. La segunda parte es una historia de las ruinas, un estudio muy detallado de cada sector, con fotos, planos y detalles bien dibujados, que culmina con la Puerta del Sol, la obra m\u00e1xima del sitio seg\u00fan su interpretaci\u00f3n y parte compositiva del enorme calendario solar que era el Kalasasaya. Completaba el libro un nuevo estudio del Signo Escalonado como parte de un sistema complejo de ornamentos iconogr\u00e1ficos y finalmente incluy\u00f3 un estudio iconol\u00f3gico. Para quien no estaba profundamente compenetrado con los avances en la arqueolog\u00eda americana de esos a\u00f1os, el libro era monumental, escrito en un lenguaje claro y ameno: se presentaba como un libro que cerraba el tema. Y as\u00ed fue tomado por miles de personas en el mundo entero, en especial en Bolivia, por much\u00edsimos a\u00f1os. Y romper esa tradici\u00f3n cost\u00f3 medio siglo de esfuerzos de la ciencia internacional. El bravo don Arturo ganaba otra batalla. Veremos c\u00f3mo termin\u00f3 la guerra.<\/p>\n<p>Pero la guerra real asomaba su cabeza en Europa y Posnansky decidi\u00f3 regresar al altiplano y no comprometerse como marino; es dif\u00edcil saber qu\u00e9 hubiera pasado en otro caso. Pero lo importante es que hacia finales de 1914 estaba nuevamente en La Paz mostrando su obra editada a todo lujo en Europa. Pero en los cinco a\u00f1os que dur\u00f3 la guerra europea escribi\u00f3 muy poco y edit\u00f3 s\u00f3lo seis trabajos, varios de ellos en el viejo\u00a0<em>Bolet\u00edn<\/em>\u00a0de la Sociedad Geogr\u00e1fica. Ahora sin embargo se notaba un cambio importante, se abr\u00eda una nueva rama en sus ya amplios temas: la antropolog\u00eda, a la vez que retomaba su viejo trabajo de etn\u00f3logo. Tiahuanaco sigui\u00f3 como siempre al frente de todo y su obra\u00a0<em>El\u00a0gran templo del sol en\u00a0los Andes\u00a0<\/em>fue editada en franc\u00e9s en La Paz, junto con algunos otros art\u00edculos que volv\u00edan con el mismo argumento. En el campo etnol\u00f3gico public\u00f3 un primer estudio sobre\u00a0<em>La lengua\u00a0chipaya\u00a0(Carandas, Bolivia),\u00a0<\/em>que tuvo tres ediciones diferentes y seguidas. En \u00e9l hacia un estudio detallado de ese grupo marginal y casi desconocido, su lenguaje, vestimentas, vivienda y formas de organizaci\u00f3n social, e incluy\u00f3 detallados estudios antropom\u00e9tricos. Todo lo cual le serv\u00eda para echar agua a su molino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La arqueolog\u00eda del tercer mundo entre ruinas y racismo (1918-1932)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 1914 regres\u00f3 triunfante don Arturo a La Paz, donde la guerra era algo que exist\u00eda, pero muy, muy lejos. Pudo entonces retomar sus temas predilectos, m\u00e1s ahora que sus libros de Berl\u00edn hab\u00edan marcado un punto culminante de su trabajo. Seg\u00fan \u00e9l, hab\u00eda logrado lo que muy pocos aventureros o exploradores de la \u00e9poca: explicar la historia de Tiahuanaco, o mejor dicho, de toda Am\u00e9rica, en una construcci\u00f3n perfecta y sin fisuras. Hab\u00eda descubierto 10.000 a\u00f1os de historia humana, el lugar de origen de la vida americana, y hasta hab\u00eda logrado traducir su escritura. \u00a1Qu\u00e9 m\u00e1s pod\u00eda pedir de la vida! Ahora deb\u00eda dedicarse a defender celosamente su fortaleza. Para ello llev\u00f3 adelante una tarea que muy pocos en Am\u00e9rica Latina hicieron en estos a\u00f1os: public\u00f3 un centenar de art\u00edculos y libros, film\u00f3 pel\u00edculas, llev\u00f3 grupos de visitantes de todos los pa\u00edses, organiz\u00f3 una misi\u00f3n alemana de astr\u00f3nomos, particip\u00f3 en congresos internacionales, construy\u00f3 su propia casa-museo, aument\u00f3 su colecci\u00f3n, cre\u00f3 nuevas pol\u00e9micas, dibuj\u00f3 nuevos planos topogr\u00e1ficos todav\u00eda m\u00e1s detallados, hizo lo humanamente posible para proteger al sitio de los constantes saqueos, construy\u00f3 un templete moderno en la plaza del Stadium de La Paz e hizo llevar all\u00ed las mejores esculturas del sitio. Todos en Bolivia, y los interesados y expertos del mundo entero, lo amaron, lo odiaron o lo dejaron de lado; pero nadie pudo desconocerlo. Entre 1918 y 1932 public\u00f3 cincuenta trabajos arqueo-antropol\u00f3gicos diversos. Se inician con\u00a0<em>El ekeko (alacita), contribuci\u00f3n al folklore boliviano<\/em>, cuyo contenido es interesante porque es un tipo de estudio donde no intent\u00f3 desarrollar ideas particulares. Un estudio correcto, simple, sin aspiraciones de ser m\u00e1s de lo que en realidad era. A partir de all\u00ed escribi\u00f3 poco hasta 1921 cuando edit\u00f3 un libro, en realidad una antolog\u00eda de art\u00edculos bien ilustrados bajo el nombre de\u00a0<em>Templos y viviendas prehisp\u00e1nicas<\/em>. Pero aqu\u00ed s\u00ed aprovech\u00f3 los ejemplos de arquitectura para demostrar su hip\u00f3tesis: b\u00e1sicamente mostr\u00f3 que la arquitectura evolucion\u00f3 en las etapas tiahuanacotas de la cueva a la casa, pasando por viviendas semisubterr\u00e1neas. Ya antes hab\u00eda identificado unas peque\u00f1as tumbas de las ruinas como viviendas donde la gente dorm\u00eda en cuclillas. Mostr\u00f3 como la arquitectura incaica era tambi\u00e9n tiahuanacota y termin\u00f3 con la idea de la relaci\u00f3n entre las razas, la cultura y las formas de los cr\u00e1neos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez iba delineando m\u00e1s la idea de asociar capacidad intelectual con volumen craneal, y razas con capacidad, inteligencia, laboriosidad, bondad. El final de algunas de estas ideas est\u00e1 comprendido en una serie de art\u00edculos en 1922 titulado\u00a0<em>\u00bfQui\u00e9nes eran los incas?<\/em>\u00a0que lleg\u00f3 a presentar en R\u00edo de Janeiro. All\u00ed critic\u00f3 a todos los cronistas y autores para mostrar que los incas eran s\u00f3lo un mito historiogr\u00e1fico y que en realidad, seg\u00fan don Arturo, \u00e9stos se hab\u00edan apropiado de la cultura de Tiahuanaco en el Cusco para asumirla como propia. \u00a1Casi nada para decir ante el mundo acad\u00e9mico, sobre todo el peruano! En 1924 viaj\u00f3 nuevamente a Europa para participar en el Congreso Internacional de Americanistas que se celebr\u00f3 en Goteborg; de paso aprovech\u00f3 para acercarse a Berl\u00edn y dar una conferencia en el Observatorio Astron\u00f3mico de Postdam, dirigido por Hans Luddendorf, insigne cient\u00edfico que estaba muy interesado en la astronom\u00eda de los mayas. A\u00f1os m\u00e1s tarde lograr\u00eda que \u00e9l y un grupo de Postdam viajara a La Paz para trabajar conjuntamente en las ruinas. Aprovech\u00f3 para presentar su sempiterno tema de la orientaci\u00f3n del Kalasasaya, la Puerta del Sol y la cuesti\u00f3n del calendario, incluyendo nuevas triangulaciones de los edificios. Tambi\u00e9n public\u00f3 en revistas y antolog\u00edas de La Haya, Londres, Hamburgo y Frankfurt. En los a\u00f1os siguientes sigui\u00f3 viajando a congresos en Buenos Aires, Nueva York, M\u00e9xico, La Plata y en todo lugar donde hubiera un evento importante. Sus trabajos son redundantes hasta el aburrimiento y los cambios no dejan de ser m\u00ednimos. Esto llama un tanto la atenci\u00f3n, pero me hace pensar en por qu\u00e9 Posnansky nunca pudo romper con esa rutina; un buen ejemplo es el art\u00edculo que se public\u00f3 en el Congreso de Americanistas de Sevilla de 1935 titulado\u00a0<em>Las ideograf\u00edas del coloso Tihuanacu<\/em>, en el cual contaba que hab\u00eda terminado, la excavaci\u00f3n del Monolito Bennet, descubierto por dicho arque\u00f3logo norteamericano. Don Arturo hab\u00eda terminado de excavarlo, limpiando la parte posterior que nunca hab\u00eda sido vista ni por su descubridor, la hizo parar, sac\u00f3 dibujos, fotos, moldes y mand\u00f3 trasladarlo a la ciudad de La Paz. S\u00f3lo la presentaci\u00f3n de esa informaci\u00f3n habr\u00eda sido m\u00e1s que suficiente pero no pudo detenerse all\u00ed, tuvo que incluirla en su cronolog\u00eda milenaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para terminar con sus escritos arqueol\u00f3gicos de este periodo debe mencionarse una serie dedicada a probar que antes de Col\u00f3n hubo otros contactos con Am\u00e9rica. Se vali\u00f3 para ello de las Perlas Aggri, cuentas de vidrio venecianas que encontr\u00f3 usadas en collares y prendas que identific\u00f3 como prehisp\u00e1nicas. Es decir, a partir de que los objetos que tienen las cuentas eran antiguos, la deducci\u00f3n de que alguien debi\u00f3 traerlas se hac\u00eda obvia. De manera que sali\u00f3 a buscar a qui\u00e9n cargarle las culpas. Lo mismo ocurre con sus trabajos sobre los keros incaicos; \u00e9l supone que son preincaicos, t\u00edpicamente tiahuanacotas y por eso aqu\u00e9llos que tienen im\u00e1genes de tipos u objetos europeos -hoy sabemos que son del siglo XVI-, pod\u00edan ser evidencia de contactos precolombinos. Siempre el mismo mecanismo de pensamiento que lo lleva a construir; tautolog\u00edas perfectas, indiscutibles. El mismo escribi\u00f3: \u201cNo es necesario hallar esqueletos del hombre terciario para afirmar categ\u00f3ricamente su existencia, pues basta con establecer deducciones irrefutables\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero adem\u00e1s de la cuesti\u00f3n arqueol\u00f3gica, don Arturo comenz\u00f3 paulatinamente a revisar otros temas. Escribi\u00f3 sobre los m\u00e1s dispares; desde los descubrimientos de Einstein hasta las \u00faltimas novedades en criminolog\u00eda. Y fue esto \u00faltimo lo que lo llev\u00f3 hacia una concepci\u00f3n racista del hombre sin poder escapar de las corrientes similares que estaban empezando a circular en otras partes del mundo. Lo notable es que Posnansky nunca fue racista con el indio; por el contrario, siempre lo defendi\u00f3 y entendi\u00f3 que su situaci\u00f3n era consecuencia de la pobreza y la explotaci\u00f3n. Posnansky escribi\u00f3 en 1923 un libro incre\u00edble titulado\u00a0<em>Impulsos at\u00e1vicos: el caso de Polonia<\/em>\u00a0<em>M\u00e9ndez<\/em>, con el subt\u00edtulo de \u201cConsideraciones antropol\u00f3gico \u2013 psiqui\u00e1tricas referentes a un crimen llamado pasional\u201d. Se trataba de un caso que hab\u00eda sacudido la opini\u00f3n p\u00fablica pace\u00f1a y don Arturo trat\u00f3 de demostrar que la joven Polonia no actu\u00f3 con premeditaci\u00f3n si no que lo que la movi\u00f3 al asesinato fue un \u201cimpulso at\u00e1vico\u201d, una degeneraci\u00f3n racial hereditaria contra la cual no pod\u00eda luchar. Describe en el rostro de la joven y su complexi\u00f3n f\u00edsica la presencia de los rasgos de la \u201craza inferior\u201d, en realidad, una raza degenerada por \u201creflejadas y depravadas costumbres\u201d que generaron \u201chijos neurop\u00e1ticos\u201d. En particular el largo del brazo en relaci\u00f3n con el cuerpo era s\u00edntoma indudable de esta degeneraci\u00f3n. Por supuesto no todos los que ten\u00edan esos rasgos eran criminales ni viceversa, pero era m\u00e1s probable que incurrieran en ello ya que \u201cno pod\u00edan evitar el llamado de la sangre\u201d, \u201cinconscientemente llevaban el fatal germen engendrado por los placeres de sus antecesores\u201d. Eran signos no discutibles de esto el cerebro peque\u00f1o (por falta de trabajo intelectual), la forma de las orejas, el cuarto molar, la quijada colgante y el tama\u00f1o de la frente. A estas personas \u00abs\u00f3lo les es suficiente que en los momentos de la concepci\u00f3n est\u00e9n bajo el pasajero uso del alcohol, para que se altere su sangre\u00bb, y esta suma de degeneraci\u00f3n racial y relajamiento moral produc\u00eda casos como el de Polonia. Los responsables no eran los protagonistas, era el medio social que no educaba a cada grupo por separado. As\u00ed, en este trabajo, cerraba ideas que hab\u00edan surgido mucho antes: \u201ctodo lo som\u00e1tico en la hembra, como hemos dicho, es m\u00e1s infantil, m\u00e1s fino, en suma m\u00e1s idealizado y\u00a0<em>last\u00a0not least<\/em>, m\u00e1s primitivo\u201d, y sigue: \u201cconcretamente en su intelecto es sumamente inferior al hombre\u201d. Cuanto m\u00e1s antigua era una raza, es decir, cuanto m\u00e1s cerca estaba del hombre primitivo, \u201cm\u00e1s propensa estaba a regresar a esas formas de vida salvaje\u201d. Pero no creamos que Posnansky hablaba de esto s\u00f3lo en tiempo presente: don Arturo lo lleva hacia atr\u00e1s y muestra c\u00f3mo estos rasgos se pueden ver entre los pueblos prehisp\u00e1nicos, y para ello es perfecto el tipo de cer\u00e1micas pornogr\u00e1ficas de la costa peruana. Estos huacos mostrar\u00edan un culto al sexo, una \u201cconstituci\u00f3n neuro-psicop\u00e1tica\u201d junto con \u201canomal\u00edas patol\u00f3gicas en el funcionamiento cerebral\u201d. E igual que antes, quer\u00eda mostrar que esa degeneraci\u00f3n cultural-psicol\u00f3gica ten\u00eda una explicaci\u00f3n racial: que los cr\u00e1neos hallados en excavaciones en esos sitios mostraban conformaciones diferentes, con rasgos degenerados por su primitivismo: su criterio, las causas de su conducta siempre est\u00e1n predeterminadas por la composici\u00f3n gen\u00e9tica y som\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este periodo termina con trabajos como la publicaci\u00f3n del manuscrito de fray Bartolom\u00e9 de Mora, con pr\u00f3logo de Alfred Metraux en 1931 y otros art\u00edculos m\u00e1s sobre los mismos temas. Pero en este tiempo se desat\u00f3 otra gran pol\u00e9mica que no podemos dejar de citar: la que mantuvo con Jos\u00e9 Imbelloni quien en 1926 public\u00f3 su primera\u00a0<em>Esfinge indiana<\/em>\u00a0en Buenos Aires, libro en gran medida dedicado a discutirle a Posnansky todas y cada una de sus ideas. A su vez ambos publicaron en peri\u00f3dicos de sus respectivas ciudades articulos y contra-art\u00edculos de diversos grados de groser\u00eda. Si bien esta pelea ya ha perdido actualidad, vale la pena revisarla para entender la personalidad con la que estamos tratando. Por cierto, ninguno de los dos sal\u00eda muy bien parado en este enfrentamiento, y muchas de las cosas que ambos se dijeron no eran precisamente mentiras. Cabria dedicarle unas l\u00edneas a la Misi\u00f3n Astron\u00f3mica Alemana que viaj\u00f3 a Tiahuanaco por iniciativa de Posnansky. Estaba constituida por el director del Observatorio de Postdam, Hans Luddendorf, los astr\u00f3nomos Arnold Kohlschutter y Rolf Muller adem\u00e1s de Friederich Becker de la Specula Vaticana de Roma. Permanecieron varios meses algunos y Muller un par de a\u00f1os (entre 1928 y 1930) haciendo observaciones astron\u00f3micas y en parte trabajando en las ruinas y otros sitios cercanos. Muller public\u00f3 algo sobre el tema, lo que don Arturo present\u00f3 en Nueva York. Hay un \u00faltimo acto por parte de Posnansky que se puede incluir en este periodo: la construcci\u00f3n del Palacio Tihuanacu en La Paz, como su propia vivienda y museo. Esto le insumi\u00f3 grandes esfuerzos, y cuando la termin\u00f3 pas\u00f3 a ser propiedad del estado: all\u00ed contin\u00faan a\u00fan hoy el Museo Nacional y el Instituto de Antropolog\u00eda. Se trataba por entonces de un gigantesco edificio en cuya fachada y decoraci\u00f3n interior se usaban elementos decorativos prehisp\u00e1nicos en general y tiahuanacotas en particular. Es una obra notable que se inserta en todo el proceso de la arquitectura neoprehisp\u00e1nica en Am\u00e9rica latina, y que tuvo gran influencia en la Argentina en la obra de H\u00e9ctor Greslebin y en Per\u00fa en el antiguo Museo Nacional. El llamado Palacio fue construido por \u00e9l en 1916, y en 1919 fue alquilado por el gobierno para sede del Museo. Indudablemente fue el edificio m\u00e1s caracter\u00edstico de la ciudad, aun lo es hoy y muestra no s\u00f3lo la disponibilidad de dinero de don Arturo, sino tambi\u00e9n el papel que jugaba en la sociedad de la \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El patriarca incomprendido y la sociolog\u00eda del racismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El inicio de la guerra del Chaco cercen\u00f3 abruptamente todos los proyectos de Posnansky. La loca y absurda guerra contra el Paraguay caus\u00f3 una par\u00e1lisis cultural en todos sus aspectos, y tambi\u00e9n sus hijos tuvieron que ir al frente de batalla. Los tres siguientes a\u00f1os fueron de una inactividad casi total en la arqueolog\u00eda, aunque Posnansky continu\u00f3 escribiendo sobre otros temas que luego analizaremos, aunque todos fueron te\u00f3ricos o pol\u00edticos, sin trabajo de campo de por medio. \u00danicamente aprovech\u00f3 el tiempo para completar el nuevo plano trigonom\u00e9trico de Tiahuanaco. Esta vez result\u00f3 a\u00fan m\u00e1s amplio y con curvas de nivel en cada edificio, en un trabajo magn\u00edfico y muy poco com\u00fan en esa \u00e9poca en Am\u00e9rica latina. Asimismo, aprovech\u00f3 para invitar a dos arque\u00f3logos argentinos j\u00f3venes a excavaren las ruinas. Fueron \u00e9stos Eduardo Casanova y Mart\u00edn Doello Jurado, quienes hicieron varias excavaciones en 1933 que luego fueron publicadas; e incluso llevaron a Buenos Aires una buena colecci\u00f3n y una reproducci\u00f3n de la Puerta del Sol. El resultado fue importante y ellos mismos escribieron: \u201ccreemos, pues, que ha llegado el momento de abandonar las interpretaciones te\u00f3ricas y dedicarse con intensidad a excavar sistem\u00e1ticamente a gran escala\u201d. Asimismo se inici\u00f3 por su gesti\u00f3n la construcci\u00f3n de un moderno Templete Semisubterr\u00e1neo en La Paz, frente al Stadium a donde llev\u00f3\u00a0 esculturas de las ruinas, entre ellas el monolito Bennet. Esta obra fue completada en 1937 y pese a los obvios errores hist\u00f3ricos que tiene, le dio a Tiahuanaco una enorme difusi\u00f3n al tiempo que ayud\u00f3 a crear conciencia entre los mismos bolivianos sobre la importancia de preservar el sitio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Coincid\u00eda esta obra con un momento hist\u00f3rico peculiar de marcado nacionalismo pol\u00edtico. La Plaza del Hombre Americano como se llam\u00f3, todav\u00eda sigue siendo un s\u00edmbolo de la nacionalidad y del orgullo boliviano. Fue s\u00f3lo a partir de all\u00ed cuando Posnansky retom\u00f3 con nuevos br\u00edos sus publicaciones sobre arqueolog\u00eda y esto dur\u00f3 hasta su viaje en 1943 a Estados Unidos, tras la muerte de su hijo Ra\u00fal en un alud en la monta\u00f1a. Permaneci\u00f3 en Estados Unidos hasta el final de la guerra mundial. Regres\u00f3 a La Paz y falleci\u00f3 en 1946.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esos diez a\u00f1os public\u00f3 cuarenta trabajos diversos y varios de ellos en doble y triple edici\u00f3n como en sus a\u00f1os mozos. En el \u00e1rea arqueol\u00f3gica sigui\u00f3 con Tiahuanaco y el tema de su orientaci\u00f3n astron\u00f3mica, los signos de proto-escritura y sus viejos caballos de batalla. Organiz\u00f3 con la visita del presidente de la rep\u00fablica un acto solemne durante la salida del sol del a\u00f1o nuevo de 1943. All\u00ed, con una gran cantidad de p\u00fablico, se llev\u00f3 a cabo un acto masivo que remarcaba las concepciones raciales y nacionalistas a ultranza que sus ideas estaban preconizando. El tema del autoctonismo ya era un problema de credo, de mito b\u00e1sico de la nacionalidad y cuyo uso pol\u00edtico estaba viviendo un auge. A punto tal que don Arturo declar\u00f3 que \u201cTihuanacu ya no constituye un enigma. Sabemos qui\u00e9nes la construyeron, cu\u00e1l era su religi\u00f3n, para qu\u00e9 sirvi\u00f3, cu\u00e1ndo fue edificada y c\u00f3mo sucumbi\u00f3\u201d. Un hombre de setenta a\u00f1os le anunciaba al mundo que el tema quedaba cerrado. En estos a\u00f1os public\u00f3 textos coloniales como el vocabulario de Bertonio, la obra de Manuel Fern\u00e1ndez Sapahaqui y, en una edici\u00f3n importante, a Guam\u00e1n Poma de Ayala. Este trabajo sali\u00f3 por partes en el\u00a0<em>Bolet\u00edn de la Sociedad Geogr\u00e1fica<\/em>\u00a0y luego fue reeditado en conjunto en una publicaci\u00f3n de enorme grosor, durante mucho tiempo la m\u00e1s completa y accesible de Am\u00e9rica latina. Fue realmente un trabajo loable e importante. En 1943 y 1944 volvi\u00f3 a ser presidente de la Sociedad. Esta segunda mitad de su vida fue pr\u00f3diga en publicaciones etnol\u00f3gicas-antropol\u00f3gicas-raciales. En 1937 sali\u00f3 a la calle el libro que sintetizaba todas sus ideas b\u00e1sicas titulado\u00a0<em>Antropolog\u00eda y sociolog\u00eda de las razas interandinas y de las regiones adyacentes<\/em>, que se reedit\u00f3 al a\u00f1o siguiente. Era un volumen de 155 p\u00e1ginas bien ilustrado que compilaba la informaci\u00f3n que hab\u00eda recabado a lo largo de muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El centro del tema era la comprobaci\u00f3n de la existencia de dos razas, los collas y los aruwakes, siendo estos \u00faltimos la \u201craza primordial de Am\u00e9rica\u201d. De esa manera va juntando datos, o tergivers\u00e1ndolos, hasta mostrar c\u00f3mo la lucha entre ambos pueblos form\u00f3 la historia americana, c\u00f3mo cada uno de estos pueblos tiene rasgos som\u00e1ticos propios que son a\u00fan hoy f\u00e1ciles de reconocer y que a cada uno le corresponden caracter\u00edsticas psicoculturales propias. Es as\u00ed como las lenguas, razas, culturas, vestimentas y dem\u00e1s sirven para mostrar de qu\u00e9 forma los collas dominaron a los aruwakes y c\u00f3mo Tiahuanaco fue la mejor expresi\u00f3n de esa etapa de la historia. Amplios estudios craneom\u00e9tricos apoyan sus disquisiciones. Estas ideas crec\u00edan cada vez m\u00e1s: los collas eran el \u201cf\u00ederrenvolk\u201d, mientras que los aruwakes eran los \u201cHerdenvolk\u201d. Era este un pueblo \u201cque cuando no ten\u00eda un Fuhrerde estirpe kolla ca\u00eda nuevamente en la barbarie\u201d. De all\u00ed que los dominados crearan \u00abtrabajo in\u00fatil\u00bb para poder sojuzgarlos y no darles tiempo a que regresaran a su estado original. Y as\u00ed lleg\u00f3 linealmente a pensar que se deb\u00edan impartir educaciones diferenciales a las distintas razas en una especie de sociedad de castas donde cada uno ocupa desde su nacimiento un lugar fijo y permanente. En estos t\u00e9rminos public\u00f3 varios articulos sobre estos dos tipos fundamentales en Washington, M\u00e9xico y Lima. Fue precisamente lo que se edit\u00f3 en M\u00e9xico lo que provoc\u00f3 fuertes presiones promovidas por personalidades como Juan Conas y Herbert Passim, quienes criticaron la necesidad de educaciones diferenciadas: eso \u201cdebe ser refutado con indignaci\u00f3n por antrop\u00f3logos y psic\u00f3logos\u201d de todo el mundo. Esta reacci\u00f3n caus\u00f3 una serie de notas de sus partidarios de Bolivia, muy r\u00e1pidamente, algunas repitiendo los argumentos impuestos por el maestro en cuanto a la forma de pensar: escrib\u00edan que sobre Bolivia \u201cestaban equivocados porque nunca hab\u00edan estado all\u00ed\u201d. Lo mismo que don Arturo ven\u00eda diciendo de Uhle desde hac\u00eda casi medio siglo. Pero de todas formas hay algo que debemos tener en claro en esta postura racista de Posnansky: nunca fue discriminatorio del ind\u00edgena en forma masiva sino por el contrario, cre\u00eda que \u201cla coca y m\u00e1s tarde el alcohol, han sido y son los principales factores de la decadencia y la desgracia de esta gente\u201d, y que ambos elementos hab\u00edan sido o introducidos o masificado en su consumo por los espa\u00f1oles \u201ccon prop\u00f3sitos y miras de explotaci\u00f3n del indio\u201d. Discriminaba pero era sutil en sus implicaciones al fin y al cabo. Sin embargo dice: \u201cel indio y el cholo, aunque tuvieron provecho en hablar la verdad, no lo hacen, prefiriendo la mentira que les es innata, la hemoglobina de su sangre parece estar compuesta y aliada con ella\u201d: en realidad el problema era supuestamente que a\u00fan \u201cno han mendeliado hacia el blanco\u201d, lo que s\u00ed es muy fuerte, no es discriminaci\u00f3n, es racismo. Y esto viene de quien criticaba a los nazis de su tierra, de quien se refugi\u00f3 en Estados Unidos durante la guerra y de quien acusaba a Hitler y su grupo de favorecer una supuesta raza aria que para \u00e9l era una \u201craza mixta con elementos inferiores desde su propio origen\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El final de esta larga historia se condensa en su obra m\u00e1s importante y definitiva: los monumentales cuatro vol\u00famenes, en edici\u00f3n biling\u00fce ingl\u00e9s-espa\u00f1ol, titulados\u00a0<em>Tihuanacu, cuna del hombre americano<\/em>, cuyos dos \u00faltimos tomos se editaron despu\u00e9s de su muerte como un homenaje a su vida y obra. En ellos se resume todo lo que escribi\u00f3, pens\u00f3 e hizo en cuarenta a\u00f1os de trabajo: arqueolog\u00eda, teor\u00edas astron\u00f3micas, etnolog\u00eda, craneometr\u00eda, iconograf\u00eda y sus nuevos planos de las ruinas. Se cerraba, definitivamente, una \u00e9poca en la que se iba no s\u00f3lo una forma de hacer ciencia, sino una forma de ser y enfrentar al mundo: como una gran aventura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El otro Posnanky ingeniero, filosofo y economista en el subdesarrollo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al margen de todo el trabajo desarrollado por don Arturo en los temas que ya hemos discutido, existe otro aspecto de su vida que he dejado de lado hasta ahora. Escribi\u00f3 sobre pol\u00edtica, cuestiones de l\u00edmites, acerca de la guerra, sobre la relatividad de Einstein, hizo obras como ingeniero y particip\u00f3 en incontables actividades sociales y culturales. Fue, por cierto, un verdadero motor de la cultura en La Paz. Hacer una lista de las instituciones a las cuales perteneci\u00f3 como industrial minero, o como historiador, seria trabajoso. Fue director del Museo Nacional y del Instituto Criminol\u00f3gico, recibi\u00f3 premios y medallas del pa\u00eds y del exterior, cre\u00f3 revistas, organiz\u00f3 todo tipo de actividades cient\u00edficas, culturales y sociales. En sus \u00faltimos a\u00f1os, junto con su hijo, insisti\u00f3 en la plantaci\u00f3n industrial de la qu\u00ednoa, y en 1945, a los 72 a\u00f1os, dise\u00f1\u00f3 y patent\u00f3 en Estados Unidos una m\u00e1quina para facilitar la producci\u00f3n en gran escala de ese producto. Su trabajo en estas \u00e1reas se inici\u00f3 en 1911 con un estudio sobre la construcci\u00f3n de un nuevo ferrocarril entre Sucre y La Paz con motores autogeneradores y con gas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s adelante se ocup\u00f3 en la alcald\u00eda municipal de estudiar el problema del abastecimiento de agua a la ciudad, difunde a Einstein en 1923, publica en Europa cortas notas sobre las posibilidades y bellezas de Bolivia, escribe en 1925 el gui\u00f3n de una pel\u00edcula en alem\u00e1n y en espa\u00f1ol sobre Tiahuanaco, recorri\u00f3 el Desaguadero con un peque\u00f1o barco de dos cuerpos dise\u00f1ado especialmente por \u00e9l para poder pasar aguas\u00a0 poco profundas, y film\u00f3 la aventura y escribi\u00f3 tres trabajos producto de ese viaje. Propone m\u00e1s tarde canalizar el r\u00edo y lograr as\u00ed la salida al mar. Se preocupa por la exterminaci\u00f3n de la vicu\u00f1a, la posibilidad de que la guerra con el Chaco tambi\u00e9n se pudiera haber evitado, y los derechos que el pa\u00eds ten\u00eda sobre esa zona; propone crear un gran parque nacional en las ruinas de Tiahuanaco y alrededores incluyendo una reserva natural. Insiste en la construcci\u00f3n de represas hidroel\u00e9ctricas entre pa\u00edses lim\u00edtrofes, escribe biograf\u00edas y notas necrol\u00f3gicas. Habr\u00eda que citar aqu\u00ed la de Vicente Ballivi\u00e1n, su amigo y compa\u00f1ero, de quien intenta demostrar que la enorme inteligencia que pose\u00eda le proven\u00eda de su gran cerebro, de dimensiones llamativas. Por \u00faltimo quiero citar una vertiente de escritos que hacen a su pensamiento pol\u00edtico-econ\u00f3mico para ver c\u00f3mo fue variando con el tiempo. Se inici\u00f3 con un libro titulado\u00a0<em>La hora<\/em>\u00a0<em>futu<\/em>ra de 1919, en el cual hace una revisi\u00f3n de la crisis por la que atraviesa la humanidad despu\u00e9s de la Primera Guerra. Entiende \u00e9l que el problema de la miseria no se debe a una mala distribuci\u00f3n de los bienes y que se pueden, seg\u00fan \u00e9l, cambiar las cosas redistribuyendo mejor. Era necesario construir un modelo de sociedad diferente, que no fuera capitalista aunque tampoco al estilo de \u201cese c\u00e1ncer que corroe\u201d que era el comunismo. Este \u00faltimo sistema le resultaba tan atroz a don Arturo que exclamaba con estupor que: \u201c\u00a1quieren dar a la mujer el derecho a escogerse el macho!\u201d. El modelo universal propuesto es un estado totalitario absoluto, propietario de todos los bienes y que ordenase a la poblaci\u00f3n seg\u00fan categor\u00edas fijas, \u201cy por medio de la ciencia eug\u00e9nica y de la antropolog\u00eda aplicada llevada al terreno pr\u00e1ctico, ha de regenerar la humanidad\u201d. Pero este sistema no lo convenci\u00f3 por mucho tiempo y en 1932 public\u00f3 otro, tambi\u00e9n como propuesta de modelo universal para ser instaurado de inmediato. En este caso se reduc\u00eda un poco la propiedad del estado y se contrapropon\u00eda que el problema de la acumulaci\u00f3n desmedida se solucionaba impidiendo que la herencia sobrepasara un cierto l\u00edmite determinado. Dando cr\u00e9ditos a los campesinos, becas a los estudiosos, creando industria y tecnolog\u00eda e imponiendo el calendario de Tihuanacu se justificaba el peculiar t\u00edtulo elegido para la obra:\u00a0<em>Hacia\u00a0un irracional y anticuado comunismo que retrogradar\u00eda la humanidad en<\/em>\u00a0<em>500 a\u00f1os, o nada, el racionalismo social que dar\u00e1 al hombre lo que el hombre necesita y exige para vivir dignamente.<\/em>\u00a0Envi\u00f3 un resumen de estas ideas en 1933 a la World Economic Conference, las ampli\u00f3 en 1940 y en su \u00faltimo art\u00edculo escrito pocos meses antes de fallecer, cerr\u00f3 el ciclo con una apolog\u00eda de los Estados Unidos, del aliciente que significa ganar dinero, del capitalismo como creaci\u00f3n bondadosa y autocontrolada. Si Bolivia tomaba esas ideas solucionar\u00eda r\u00e1pidamente sus problemas, m\u00e1s a\u00fan toda Am\u00e9rica latina aceptando un capitalismo de autocontrol popular permitir\u00eda reducir los ej\u00e9rcitos y dar mayor presupuesto a lo social y no a la guerra. Posnansky terminaba as\u00ed su otra gran aventura: la de cambiar al mundo.<\/p>\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Una bibliograf\u00eda amplia pero plagada de errores de Arturo Costa de la Torre. Cat\u00e1logo de !a bibliograf\u00eda boliviana; libros y folletos 1900-\u00cd963. 2 vol., Universidad Mayor de San Andr\u00e9s. La Paz, 1966-1973. Tambi\u00e9n v\u00e9anse los siguientes libros: Fritz Kubler, Deutsche in Bolivian. Strecker und Schroeder, Stuttgart, 1936; Alberto Crespo, Alemanes en Bolivia, Editorial Los Amigos del Libro, La Paz, 1978; Ramiro Condarco Morales, Historia del saber y la ciencia en Bolivia, Academia Nacional de Ciencias, La Paz, 1978; Julio D\u00edaz Agredas, Expedicionarios y exploradores del suelo boliviano, vol. 2, Ediciones Camarlinghi, La Paz, 1971: Valent\u00edn Arbecia Baldivieso, Historiograf\u00eda boliviana, Editorial Letras. La Paz, 1965; dwicth B. h^ath, Hist\u00f3rica) Dictionary of Bolivia. The Scarecrow Press, Metnchen, 1972, y Federico Kauffman, \u00abAlemania y la arqueolog\u00eda peruana\u00bb. Cultura Peruana (enero-abril), s\/p., Lima, 1963, articulo reproducido en\u00a0<em>Humboldt<\/em>n\u00famero 15, Hamburgo, 1963.<\/li>\n<li>Gracias a una beca del Deutscher Akademischer Austauschdienst durante los meses de septiembre y octubre de 1991. Agradezco a Alden Dittman, Peter Masson y Gemodt Krause su apoyo y colaboraci\u00f3n.<\/li>\n<li>La formaci\u00f3n de Pula, puerto internacional de gran movimiento en su \u00e9poca, debi\u00f3 de ser importante para que emprendiera sus viajes. Hay confusi\u00f3n entre algunos bi\u00f3grafos por su nacionalidad, por ejemplo Kauffman Doig en varios trabajos lo hace polaco, lo mismo Dwight Heath, que lo llama \u00abmercenario polaco\u00bb. Es indudable que su apellido es de ese origen, pero sin dudas naci\u00f3 en Viena.<\/li>\n<li>Le\u00f3n Enrique Bieber, <em>Las relaciones econ\u00f3micas de Bolivia con Alemania 1880-1920<\/em>, Colloquium Verlag, Berl\u00edn, 1984. Recordemos que esa regi\u00f3n estaba entre las m\u00e1s exploradas por alemanes y centroeuropeos; entre 1870 y 1900 viajaron y exploraron el Amazonas: Arthur Werthemann, George Hubner, N. Stegelman, Alfred Reich, Hemann Goering, Juan W. Nystrom, Van del Wingaert, George von Hassel, O. Michael y los grupos de Kroenle y Payer y de Pattberg y Hirs. Barber cita la presencia de 170 austr\u00edacos y de 385 alemanes residiendo en Bolivia en 1906.<\/li>\n<li>John Melby, \u00abRubber River; an account of the rise and collapse of the Amazon boom\u00bb.\u00a0<em>Hispanic American\u00a0Hist\u00f3rical Review<\/em>, vol. XXII, n\u00famero 3, Durham, 1942. Eduardo Arce Cuadros, <em>La econom\u00eda boliviana, ordenamiento territorial y dominaci\u00f3n externa 1942-1979<\/em>. Los Amigos del Libro, La Paz, 1979. J. Valerie Fifer. \u00abThe empire builders; a history of the Bolivian rubber boom and rise of the House of Suarez\u00bb, <em>Journal of Latin American Studies<\/em>. vol. 2, n\u00famero 2, Cambridge. 1970.<\/li>\n<li>Este peque\u00f1o libro de Posnansky es una verdadera rareza, los ejemplares fueron cuidados por \u00e9l mismo e incluso su foto en la primera hoja es un positivo pegado con cola.<\/li>\n<li>Alphons St\u00fcbel y Max Uhle,\u00a0<em>Die Ruinenst\u00e4tte von Tiahuanaco im Hochlande des alten Per\u00fa. Eine kulturgeschichtliche Studie aufgrund selbstst\u00e4ndiger Aufnahmen<\/em>, Verlag von C.T. Wiskott, Bresiau; hay edici\u00f3n paralela en Leipzig, ambas de 1891. Sin duda era una obra monumental que, en muchos sentidos, superaba lo que Posnansky dec\u00eda, y en otros no; era por cierto un libro mucho m\u00e1s \u00abacad\u00e9mico\u00bb para su \u00e9poca.<\/li>\n<li><em>Tihuanacu <\/em>e\u00a0<em>islas<\/em><em>del Sol y de la Luna<\/em> (Titicaca y Koat\u00ed). Breves descripciones y notas, anexo a \u00c1lbum de los monumentos (\u2026) visitan tomadas por el Ing. Arthur Posnansky en los a\u00f1os 1903 y 1904, Edici\u00f3n del autor, 2 vols. La Paz. 1910.<\/li>\n<li>\u00abTihuanacu y la civilizaci\u00f3n prehist\u00f3rica en el altiplano\u00bb, <em>Bolet\u00edn de la Sociedad Geogr\u00e1fica<\/em>, n\u00fameros 33-35. pp. 4-53, La Paz. Tambi\u00e9n como segunda edici\u00f3n, Imprenta Art\u00edstica, La Paz, 1911.<\/li>\n<li>En este trabajo, y en otros contempor\u00e1neos, Posnansky tom\u00f3 ideas de un contempor\u00e1neo no estudiado a\u00fan, Belisario D\u00edaz Romero, quien lo critic\u00f3 mucho, apoy\u00f3 m\u00e1s tarde a Sundt y asoci\u00f3 a don Arturo con Uhle por sus supuestas ideas similares. En realidad, fue D\u00edaz Romero quien acu\u00f1\u00f3 la frase de \u00abTiahuanaco, cuna indiscutible del hombre americano\u00bb, que Posnansky usar\u00eda sistem\u00e1ticamente. V\u00e9ase, de ese autor, <em>Tiahuanacu, estudio de prehistoria americana<\/em>, Imprenta Art\u00edstica del Castillo y Co. La Paz, 1906 y \u00abTiahuanacu y sus ruinas\u00bb, en el <em>Bolet\u00edn de la Sociedad Geogr\u00e1fica de La Paz<\/em>, n\u00famero 39, pp. 51-59, 1913. Tambi\u00e9n puede verse a Tom\u00e1s O\u2019Connor D\u2019Arlach en su libro <em>Tiahuanacu<\/em>, Tipograf\u00eda de I. Argote, La Paz, 1911.<\/li>\n<li>La contra respuesta muestra c\u00f3mo se estaba formando en Bolivia un campo profesional espec\u00edfico, que aunque no \u00abcient\u00edfico\u00bb para los est\u00e1ndares europeos, ten\u00eda un nivel importante de desarrollo que m\u00e1s tarde se perder\u00eda.<\/li>\n<li><em>Gu\u00eda general ilustrada para la investigaci\u00f3n de los monumentos prehist\u00f3ricos de Tihuanacu e islas del Sol y la Luna (Titicaca y Koati), con breves apuntes sobre Chulpas,\u00a0Un\u00eds<\/em><em> y<\/em><em>escritura antigua de los abor\u00edgenes del Altiplano Andino<\/em>; Imprenta Litograf\u00eda Boliviana, La Paz, 1932.<\/li>\n<li>\u00abEl signo escalonado en las ideograf\u00edas americanas con especial referencia a Tihuanacu\u00bb, <em>Proceedings of the XVth International Congress of Americanists<\/em>, pp. 280-292, London, 1913.<\/li>\n<li>La presencia en los Congresos de Americanistas siempre fue agitada y en las actas figuran varias de sus peleas. Recordemos que ya en 1910 Uhle hab\u00eda publicado all\u00ed su \u00abZu Deutung der Intihuatana\u00bb, (Wien, XVI Congreso), y en la edici\u00f3n de A. Hartieben Verlag y traducido como \u00abDatos para la explicaci\u00f3n de los intihuatanas\u00bb, <em>Revista de la Universidad<\/em>, 1910, Lima, pp. 325-347. En ese trabajo mostraba que el Kalasasaya de Tiahuanaco no era m\u00e1s que eso. Desde all\u00ed, las discusiones fueron interminables hasta la muerte de ambos.<\/li>\n<li>La idea de ser un nuevo Champollion est\u00e1 presente en este libro desde el titulo mismo; el descubrir un tipo de escritura desconocido \u2013 y seg\u00fan \u00e9l era el m\u00e1s antiguo de la humanidad- y poder leerlo, era superar incluso al egipt\u00f3logo famoso. \u00abPrehistonche Ideenschriften in Sudamerika\u00bb, <em>Zeitacliriftrur Etoiiologieheftil<\/em>.pp. 261-269, Berl\u00edn, 1913.<\/li>\n<li>Uhle no se qued\u00f3 atr\u00e1s en la agresividad; m\u00e1s all\u00e1 de que muchas de sus ideas tambi\u00e9n tuvieron corta duraci\u00f3n, en realidad que estaba en discusi\u00f3n era la tradici\u00f3n acad\u00e9mica contra la independiente.<\/li>\n<li>Das Treppenzeichen in den Amerikanischen Ideograpehn, mit besonderer Rucksicht anf Tihuanacu \u2013 El signo escalonado en las ideograf\u00edas americanas con especial referencia a Tihuanacu, edici\u00f3n biling\u00fce, <em>Thesaurus Ideographiarum Americanarum I<\/em>, Verlag von Dietrich Reimer, Berlin, 1916.<\/li>\n<li><em>Eine Praehistoriche Metropole in Sudamerika<\/em> \u2013 Una metr\u00f3poli prehist\u00f3rica en la Am\u00e9rica del Sur, edici\u00f3n biling\u00fce, vol. I (\u00fanico), Verlag von Dietrich Reimer, Berlin, 1914. Considero que \u00e9sta fue su obra m\u00e1s importante y acorde incluso a su \u00e9poca; es m\u00e1s, muchas cosas no disent\u00edan tanto de lo que otros autores m\u00e1s acad\u00e9micos pensaban, incluido Uhle y sus contactos meso-sudamericanos y la presencia maya en Ecuador. Era una obra monumental y de una calidad de edici\u00f3n poco habitual.<\/li>\n<li>\u00abEl gran templo del sol en los Andes: la edad de Tihuanacu, Astronom\u00eda prehist\u00f3rica\u00bb. <em>Bolet\u00edn\u00a0<\/em><em>de<\/em><em>la Sociedad Geogr\u00e1fica<\/em> n\u00famero 45, pp. 36-46, La Paz, 1918.<\/li>\n<li><em>Los Chipayas de Carangas<\/em>, Instituto Tihuanacu de Antropolog\u00eda, Etnograf\u00eda y Prehistoria, La Paz. Tambi\u00e9n en <em>Bolet\u00edn de la Sociedad Geogr\u00e1fica<\/em>, n\u00famero 47, pp. 137-145, La Paz, 1918. Este trabajo y otros similares merecer\u00edan una evaluaci\u00f3n rigurosa por un especialista en el tema. Por ejemplo, Alfred Metruax trabaj\u00f3 sobre grupos ind\u00edgenas por sugerencia de Posnansky; v\u00e9ase \u00abL\u2019organization sociale et les survivances religuieuses des indiens Uru-Cipaya de Carangas, Bolivie, note preliminare\u00bb, <em>Actas del XXV Congreso Internacional de Americanistas<\/em>, vol. 1, pp. 190-213, La Plata.<\/li>\n<li>El\u00a0<em>Ekeko<\/em>(alacita), contribuci\u00f3n al folklore boliviano, Instituto Tihuanacu de Antropologia, Etnologiay Prehistoria, La Paz. Tambi\u00e9n en <em>Bolet\u00edn de la Sociedad Geogr\u00e1fica<\/em> numero 46, pp. 180-185, La Paz, 1919.<\/li>\n<li><em>Templos\u00a0<\/em><em>y<\/em><em>viviendas prehisp\u00e1nicas<\/em>, Escuela Tipogr\u00e1fica Salesiana, La Paz, 1921.<\/li>\n<li>\u00abQui\u00e9nes eran los Incas\u00bb, <em>Bolet\u00edn de la Sociedad Geogr\u00e1fica<\/em> n\u00famero 56, pp. 122-206, La Paz, 1921. Tambi\u00e9n en Annaes do XX Congreso Internacional dos Americanistas (1922), vol. n, pp. 217-251, Rio de Janeiro, 1928.<\/li>\n<li>El aporte de Hans Luddemdorf a la arqueolog\u00eda americana, en especial a los mayas, espera a\u00fan un estudio mayor; la relaci\u00f3n con Posnansky tambi\u00e9n lo ameritar\u00eda ahora que la arqueoastronom\u00eda ha vuelto a tomar inter\u00e9s.<\/li>\n<li><em>Tihuanacu, la cuna del hombre americano \u2013 Tihuanacu<\/em>, (The Craddle of American Man), vol. I, editado por J. J. Agust\u00edn, New York, 1945, vols. III y IV, edici\u00f3n oficial, La Paz, 1957.<\/li>\n<li>Impulsos at\u00e1vicos, el caso de Polonia M\u00e9ndez, consideraciones antropol\u00f3gicos-psiqui\u00e1tricas referentes a un crimen llamado pasional, Imprenta Velarde, La Paz, 1923.<\/li>\n<li>Es interesante la colaboraci\u00f3n con Alfred Metraux en varios trabajos a lo largo de los anos, siendo \u00e9ste un acad\u00e9mico a ultranza. Pero en lo hecho juntos o en lo publicado en la revista de Tucum\u00e1n no hay ideas demasiado descabelladas de Posnansky.<\/li>\n<li>Jos\u00e9 Imbelloni, <em>La Esfinge indiana, antiguos y nuevos aspectos del problema de los or\u00edgenes americanos<\/em>, El Ateneo, Buenos Aires, 1926; la Segunda Esfinge Indiana se edit\u00f3 en 1956, despu\u00e9s de muerto Posnansky.<\/li>\n<li>Rolf Muller, \u00abDer Sonnentempel in den ruinen von Tihuanacu, versuch einer astronomichen alter bestimmun\u00bb, Baessier-Archiv, vol. xrv, pp. 123-134.<\/li>\n<li>Daniel Sch\u00e1velzon, <em>La pol\u00e9mica del arte nacional en M\u00e9xico (1810-1910)<\/em>, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1987. Jos\u00e9 Lazo, \u00abEl palacio de la luna del hombre americano\u00bb, <em>Ultima Hora<\/em> (9 de Julio), La Paz. F. Diez de Medina, <em>Museos arqueol\u00f3gicos y colecciones de La Paz<\/em>, Imprenta Art\u00edstica, 1954.<\/li>\n<li>Eduardo Casanova, \u00abInvestigaciones arqueol\u00f3gicas en el altiplano boliviano\u00bb, <em>Actas del XXVI Congreso Internacional de Americanistas<\/em>, vol. I, pp. 130-135, Sevilla.<\/li>\n<li>En <em>Tihuanacu, cuna del hombre americano\u2026<\/em> (1943), p. 32.<\/li>\n<li>En \u00abAntig\u00fcedad y origen de las ruinas Tihuanacu por Max Uhle\u00bb, <em>Bolet\u00edn de la Sociedad Geogr\u00e1fica<\/em> n\u00famero 66, p. 97, 1943. Vale la pena recordar que Uhle tambi\u00e9n busc\u00f3 la pol\u00e9mica al tratar de mostrar, y con raz\u00f3n, una visi\u00f3n acad\u00e9mica de lo que Posnansky dec\u00eda; quiz\u00e1s el caso extremo fue cuando present\u00f3 su trabajo \u00abLos jerogl\u00edficos de la portada de Tiahuanaco\u00bb en el <em>XXV Congreso Internacional de Americanistas de La Plata<\/em>, vol.n , pp. 199-220.1932.<\/li>\n<li>\u00abLa obra de Felipe Guam\u00e1n Poma de Ayala, Primer Nueva Cr\u00f3nica y Buen Gobierno\u00bb, <em>Bolet\u00edn de la Sociedad Geogr\u00e1fica<\/em> n\u00fameros 63 a 65, La Paz, 1941-3. Tambi\u00e9n como libro publicado por el Instituto Tihuanacu de Antropolog\u00eda, Etnolog\u00eda y Prehistoria, La Paz, 1944, y por la Sociedad Geogr\u00e1fica en 1945.<\/li>\n<li>En <em>\u00abQui\u00e9nes eran los incas\u2026\u00bb<\/em>, 1922, pp. 136.<\/li>\n<li>Juan Comas, \u00abNotas bibliogr\u00e1ficas\u00bb, <em>Am\u00e9rica Ind\u00edgena<\/em>, vol. ni, n\u00famero 1, pp, 91-94, M\u00e9xico, 1943, y Herbert Passim, \u00abSome recents materials on indian and negro education\u00bb, <em>Acta Americana<\/em>, vol. 1, n\u00famero 3, pp. 418-420,1943.<\/li>\n<li>Por ejemplo v\u00e9ase a Walter Ram\u00edrez, \u00abCriticas de criticas\u00bb, <em style=\"font-size: 1rem;\">Bolet\u00edn de la Sociedad Geogr\u00e1fica<\/em><span style=\"font-size: 1rem;\"> n\u00famero 67, pp. 108\/9, La Paz. 1944.<\/span><\/li>\n<li>En <em>\u00abQui\u00e9nes eran los incas\u2026\u00bb<\/em>, 1922.<\/li>\n<li>Posnansky s\u00f3lo lleg\u00f3 a ver publicados los dos primeros tomos, los otros dos quedaron por la mitad a su muerte y mucho m\u00e1s tarde fueron impresos por el gobierno en su homenaje.<\/li>\n<li>Es un extra\u00f1o y casi inencontrable folleto publicado por \u00e9l en La Paz en 1911.<\/li>\n<li>La pel\u00edcula no ha podido ser hallada y de existir es de importancia para la historia de la arqueolog\u00eda americana por la fecha para este tipo de registros.<\/li>\n<li>Este viaje tambi\u00e9n fue una aventura perlas dificultades para remontar ese r\u00edo que casi no trae agua; el barco fue di senado especialmente por \u00e9l para tener un calado m\u00ednimo.<\/li>\n<li>Posnansky hab\u00eda enviado varios memoriales al gobierno proponi\u00e9ndole alternativas para la paz que no fueron escuchadas. Aqu\u00ed intent\u00f3 mostrar que sus propuestas, aunque implicaban ceder terreno, era menos de los que se perdi\u00f3 con la guerra.<\/li>\n<li>En\u00a0<em>La hora futura<\/em>, 1919, La Paz. En realidad, es un pedido de establecer campos de exterminio al m\u00e1s puro estilo nazi, incluso antes de que ellos los establecieran. Si bien esta idea est\u00e1 presente en algunos trabajos de la \u00e9poca, m\u00e1s adelante nunca volver\u00eda a hablar de ello, por lo menos de esa forma brutal.<\/li>\n<li><em>Hacia un irracional y anticuado comunismo que retrogradar\u00eda la cultura humana quinientos a\u00f1os, o hacia el Racionalismo Social que dar\u00e1 al hombre lo que el hombre necesita y exige para vivir dignamente<\/em>, Instituto Tihuanacu de Antropolog\u00eda, Etnolog\u00eda y Prehistoria, La Paz. 1932.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Agradecimiento:<\/strong><\/p>\n<p>La correcci\u00f3n de las ediciones citadas fue hecha por Patricia Frazzi<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en la revista Todo es Historia, no. 309, pp. 32-49, Buenos Aires, abril de 1993 y con el t\u00edtulo\u00a0\u201cArthur Posnansky y la arqueolog\u00eda boliviana: una bio-bibliograf\u00eda\u201d, en \u00a0Beitrage z\u00fcr Allgemeinen und Vergleichenden Archaologie, tomo 16, p\u00e1ginas 335 a 358, Mainz, 1996. Tambi\u00e9n ha sido publicada en el blog \u00abMisterios del tiempo\u00bb, cuya direcci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[351],"tags":[23,17,52,79,48,327,352,75,43,133,355,46,33,354,30,76,353],"class_list":["post-1825","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-bolivia-america-latina","tag-arqueologo","tag-arqueologia","tag-arqueologia-urbana","tag-arquitectura-precolombina","tag-arquitectura-prehispanica","tag-arthur-posnansky","tag-arturo-posnansky","tag-bolivia","tag-culturas-precolombinas","tag-culturas-prehispanicas","tag-historia-de-bolivia","tag-precolombina","tag-restauracion","tag-ruinas-de-tiahuanaco","tag-sitios-arqueologicos","tag-tiahuanaco","tag-tiawanaco"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1825","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1825"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1825\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1825"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1825"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.danielschavelzon.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1825"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}